Carlos, María y Alejandro Ramírez, a quienes una jueza de Banfield les cambió la identidad en 1977 y los mantuvo varios años en un orfanato, relataron durante varias horas las secuelas de aquella pesadilla. Los jueces del TOF Nº 1 todavía no pusieron fecha al juicio cuyo comienzo ya aplazaron dos veces.

“Declararon los tres chicos y el padre. Fue una jornada agotadora… Muy fuerte”, aseguró una de las abogadas querellantes, Carolina Farotto, presente en la audiencia que arrancó pasado el mediodía del lunes y concluyó poco antes de las ocho de la noche.

“Cada uno contó sus experiencias, sus vivencias y sus impresiones al día de hoy. Las dolencias, las marcas, las secuelas que les quedaron y cómo sobrellevan la situación”, precisó la letrada a Contexto al término de una jornada extenuante.

Los jueces, Pablo Vega y Alejandro Esmoris, dos de los integrantes del Tribunal Oral Federal en lo Criminal Nº 1 de La Plata, que admitieron estas declaraciones por videoconferencia desde Copenhague, tal como estaba previsto desde hacía varios meses, subrayaron que se trataba de una “medida de prueba anticipada” y no del inicio del juicio oral y público.

La semana pasada, las letradas de la querella, Farotto y Carla Ocampo Pilla, fueron notificadas de que el inicio del juicio sería aplazado por segunda vez en virtud de los supuestos problemas de salud de uno de los dos imputados, Juan Carlos Milone, de 94 años, quien se habría quebrado la cadera, según médicos particulares.

Inicialmente, el juicio oral y público por delitos de lesa humanidad cometidos durante la pasada dictadura cívico-militar, conocido como el de la “Casa de Belén” o de los “Hermanos Ramírez”, debía comenzar el 28 de agosto, pero el tribunal, que también integra el juez Germán Castelli –ausente en la audiencia del lunes– lo aplazó para el lunes 4 de diciembre.

Sin embargo, “el inicio del debate está a la espera de lo que pase con el imputado”, sostuvo la letrada, antes de indicar que durante la audiencia “se denunció dónde está el imputado”. “Ahora estamos a la espera de que sea revisado (NdR: por médicos que envíe el Tribunal) para poder confirmar su estado de salud y en todo caso dar inicio al debate”, puntualizó.

De los cinco imputados iniciales, sólo dos deberían llegar al banquillo: el civil Juan Carlos Milone y la exsecretaria del Juzgado de Menores de Banfield, Nora Pellicer. El primero está acusado por la fiscalía de Lomas de Zamora de abuso sexual doblemente agravado cuando era integrante de la llamada “Casa de Belén”, un hogar infantil en Banfield. Pellicer está acusada del delito de supresión y alteración del estado civil cuando era secretaria del juzgado a cargo de la jueza Martha Delia Pons, ya fallecida.

La audiencia del lunes comenzó en presencia de los jueces Vega y Esmoris, pero este último se retiró poco después, indicaron fuentes judiciales. Esmoris es el mismo juez que en junio pasado aplicó el 2×1 a dos represores, dos penitenciarios de la Unidad 9 de La Plata condenados a veinticinco años de cárcel en 2010, Ramón Fernánez y Abel Dupuy, por torturas y homicidios en esa cárcel, que formó parte del denominado “Circuito Camps”.

Tras la detención de Julio Ramírez en 1974, padre de estos tres hijos que por entonces tenían entre dos y cinco años de edad, y la desaparición de su esposa, Vicenta Orrego Meza, secuestrada y desaparecida en 1977 por el Ejército en Almirante Brown, la jueza Pons les sustrajo la verdadera identidad a los pequeños y los llevó a la “Casa de Belén”. Allí fueron abusados por Milone.

Julio Ramírez, quien también declaró el lunes por videoconfierencia, estuvo preso en la Unidad 9 hasta 1983, cuando se exilió en Suecia.

Fue el entonces abogado del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) en la década del ochenta, Emilio Fermín Mignone, también detenido en la Unidad 9, quien dio con el paradero de los menores, a quienes su padre pudo llevarse al exilio, donde desde entonces reconstruyeron el vínculo que el terrorismo de Estado y sus cómplices de la Justicia intentaron destrozar.