“Este es un momento muy difícil, pero que todos ustedes estén aquí bajo la lluvia nos fortalece como científicos y defensores de la verdad para seguir luchando por un ambiente saludable y justo para todos los argentinos”. Así lo dijo Ricardo Villalba, exdirector del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA-CONICET), quien este lunes recibió un abrazo simbólico en las puertas del Centro Científico Tecnológico (CCT) de Mendoza.

El acto de apoyo, que contó con la adhesión de científicos, investigadores, académicos y referentes políticos de todo el país, se realizó a una semana del procesamiento dictado por el juez federal Sebastián Casanello en una causa que se desprende de la investigación del derrame de millones de litros de cianuro de la mina sanjuanina Veladero en el río Jáchal.

Desde el Grupo Ciencia y Técnica Argentina (CyTA), conformado por personalidades como Adrián Paenza, Alberto Kornblihtt, Dora Barrancos, Graciela Morgade, Daniel Filmus y Roberto Salvarezza, repudiaron que se acuse a Villaba de “favorecer con su labor al proyecto Veladero”, mientras se “exime de culpa y cargo a la Barrick Gold, empresa minera responsable del derrame”.

“El fallo es funcional con el lobby minero y las intenciones del gobierno de Mauricio Macri, que, luego de quitar los impuestos de exportación a las empresas del sector, también busca derogar la Ley de Glaciares, a la medida de los intereses de las mineras multinacionales”, subrayaron.

“El fallo es funcional con el lobby minero y las intenciones del gobierno de Mauricio Macri, que busca derogar la Ley de Glaciares, a la medida de los intereses de las mineras multinacionales”

El propio Villalba, tras agradecer el respaldo de la comunidad científica, denunció que su procesamiento “está fuertemente impulsado por intereses personales, políticos y de empresas multinacionales”.

Desde 2011, con la aplicación de la Ley de Glaciares, el IANIGLA inventarió un total de 15.482 glaciares en más de 5.700 kilómetros cuadrados a lo largo de la cordillera.

Sin embargo, Casanello hizo lugar al planteo de los abogados de la Asamblea Jáchal No Se Toca, que sostienen que, si el IANIGLA hubiera incluido en el inventario los cuerpos de hielo menores a una hectárea, los derrames de cianuro se podrían haber evitado.

“Resulta muy difícil de entender que ese trabajo pueda ser cuestionado por gente que está muy lejos de lo que uno hace”, dijo Villalba, y señaló que los abogados querellantes ni siquiera se acercaron al Instituto del CONICET “para preguntar cómo se hace un inventario”.

Uno de los encargados del relevamiento de los glaciares, Juan Pablo Scarpa, indicó a los medios durante el abrazo simbólico que “el derrame surgió por las malas acciones de la mina de la Barrick Gold, no por el inventario”.

“Es uno de los pocos inventarios de glaciares que existe en el mundo y se ha hecho con una calidad técnica, científica y metodológica de primer nivel. Lo dicen glaciólogos reconocidos de todo el mundo”, remarcó el experto del IANIGLA, y advirtió que “acá no se está apuntando sólo contra un investigador, se está poniendo en tela de juicio a toda la ciencia argentina”.

Villalba ya había explicado con anterioridad que “los derrames de cianuro no están asociados al tamaño de los glaciares con los que se hace el inventario, y que hay otras medidas para protegerlos”, como sucede en Mendoza con la Ley Nº 7.722, que prohíbe el uso de cianuro y otras sustancias tóxicas en la minería.