El Congreso de la República de México aprobó la Ley de Seguridad Interior, por la cual se permite que las Fuerzas Armadas intervengan en temas de seguridad pública –algo que por los tratados internacionales está solo reservado para las fuerzas policiales–.

Dirigentes opositores, movimientos sociales y de derechos humanos denunciaron que se trata de militarizar el país para reprimir y controlar a la sociedad.

La Ley de Seguridad Interior permite la intervención de Ejército en la represión a las protestas sociales, elimina los protocolos para la regulación del uso de la fuerza y permite realizar actividades de inteligencia militar en espacios vinculados a la sociedad civil.

El presidente Enrique Peña Nieto presionó para la aprobación de la ley y el bloque de diputados del partido de gobierno, el Partido Revolucionario Institucional (PRI), aprobó la medida.

El analista de política internacional Carlos Aznárez aseguró a Contexto que “es una ley que está impuesta por la relación de México con Estados Unidos. Una ley para perjudicar a los movimientos populares, a los movimientos sociales, por el clima de descontento que hay con el gobierno del PRI, en función del año electoral”.

“No es casualidad que surja esta ley en un momento en que hay, en varios estados mexicanos, situaciones insurreccionales frente a las políticas salariales, a las políticas previsionales, frente a la entrega de soberanía que ha hecho el PRI desde que llegó al gobierno”, relacionó.

“Tiene que ver con el tiempo que se viene en México y es parte del consenso al que ha llegado el PRI con el propio Trump”, sostuvo el analista.

Por último, Aznárez remarcó que “la finalidad de este tipo de leyes es generar un clima de terror y control social. Es parte de un modelo que se está aplicando en muchos de los países de la región”.

“Va en sintonía con lo que pasa en la Argentina de Macri, en el Perú de Kuczynski, el Paraguay de Cartes y el Chile de Bachelet. Son modelos que se han consensuado en Washington y cada uno de esos gobiernos lo aplica con su ritmo, a su manera, pero es lo mismo”, completó.