Trabajadores de la Subsecretaría de Tierras, Urbanismo y Vivienda de la provincia de Buenos Aires rechazan la decisión de la gobernadora María Eugenia Vidal de trasladar esa dependencia desde el Ministerio de Infraestructura al de Desarrollo Social. En total son 160 trabajadores que quedan en la incertidumbre laboral. También resaltaron que, de concretarse la nueva disposición, perderán el cobro de bonificaciones salariales propias del Ministerio de Infraestructura.

El rechazo al traslado fue manifestado en una asamblea de la que participaron 250 trabajadores, que se realizó ayer por la mañana con un corte de tránsito en diagonal 73 y 56, donde se encuentra la Subsecretaría. Los estatales denunciaron que los cambios fueron “imprevistos” e “inconsultos” y que conllevan la incertidumbre sobre la continuidad de setenta contratados y sobre cómo será la reubicación de aquellos que tienen plantas permanentes y temporarias.

El traslado es parte de las reformas que busca aplicar Vidal en algunas dependencias ministeriales en el marco de la Ley de Ministerios que presentó el miércoles en la República de los Niños, en una reunión de Gabinete Ampliado. Su objetivo es “ajustar los gastos” a partir de la reducción de las estructuras existentes. Esta ley tendrá tratamiento en las Cámaras desde el 7 de diciembre.

El cambio de órbita que tendrá la Subsecretaría les fue comunicado a los trabajadores el miércoles por parte de las autoridades. “Cuando preguntamos por las garantías de continuidad laboral y salarial, no nos dieron ninguna respuesta”, dijo a Contexto Nicolás Hrabar, secretario gremial de la junta interna de Infraestructura.

Una de las mayores preocupaciones de los trabajadores es qué pasará con los setenta contratados por un convenio que tiene Infraestructura con el Colegio de Escribanos. Hrabar afirmó que frenaron las tareas en la Subsecretaría por tiempo indeterminado hasta tanto no haya novedades sobre el futuro de esos contratos. “Esto es un atropello a los trabajadores, sin considerar sus realidades”, consideró.

También señalaron que el pase a Desarrollo Social los afecta a nivel operativo. La Subsecretaría se encarga de mensurar y adjudicar las tierras cuya propiedad son de la provincia. Realiza la regulación urbana, de villas y asentamientos, a partir de equipos interdisciplinarios de arquitectos y agrimensores, para dividir los lotes y luego hacer la regulación dominial a fin de otorgar escrituras.

“Estos trabajos están a cargo de Infraestructura por su propia especificidad. Con Desarrollo Social nunca hemos trabajado como complemento y es un Ministerio que siempre tuvo un perfil más dedicado al asistencialismo, a situaciones de emergencia”, dijo a Contexto el abogado Ariel Trovero, a cargo del Departamento de Análisis Dominial de la Subsecretaría.

“Desmembrarnos y pasarnos a un organismo que tiene un perfil más asistencialista, que es importantísimo también y más en este momento, nos haría perder este perfil técnico”, coincidió Jorge Gil, arquitecto y miembro del Departamento Técnico de la Dirección de Regularización, otra área dentro de la Subsecretaría.

“A los arquitectos y agrimensores nos perjudica, y sería un gran retroceso. El hábitat tienen una importancia muy grande, y no es solo la vivienda, es también el entorno, los servicios y la escritura. Ese tema amerita la creación de un espacio propio. Eso no se consiguió y ahora subsumirse a un Ministerio de Desarrollo Social perjudica nuestras tareas”, opinó.

La urbanización de las villas más grandes del conurbano es uno de los objetivos de la gestión de María Eugenia Vidal, y estaría a cargo de la Subsecretaría de Tierras, Urbanismo y Vivienda. Pero por el momento sus trabajadores se resisten a ser trasladados de Infraestructura, y ni siquiera saben cómo será su continuidad laboral.