Tras aprobar su suspensión el pasado 2 de noviembre, el juez del fuero Contencioso Administrativo de La Plata, Luis Federico Arias, se presentó este martes en la sede de Fiscalías a declarar ante Marcelo Romero, en el marco de la causa iniciada en su contra a partir de su actuación frente a las inundaciones de 2013, donde el magistrado fue una figura clave en la revelación de la cantidad de víctimas de la tragedia.

La causa, impulsada en su momento por el juez Guillermo Atencio bajo la figura de “abuso de autoridad”, forma parte de los múltiples puntos incluidos en el jury de enjuiciamiento que enfrenta Arias –hoy suspendido– y que podría destituirlo de su cargo de manera definitiva.

“Es un acto de disciplinamiento político”, fue la definición que tanto Arias como el resto de los presentes otorgaron a la operación judicial que el magistrado está viviendo en estos días, tras el avance de un jury plagado de irregularidades, desde la elección misma del jurado hasta los propios motores de las causas por las que se lo enjuicia.

“Hay gente tan pequeña en el mundo que al parecer necesita montar todo esto para figurar. Citar a un juez como si hubiera cometido un delito por un oficio por una comunicación a otro fiscal, utilizar todos los recursos que paga la gente y la infraestructura del Poder Judicial para esta payasada, la verdad es lamentable”, dijo a Contexto Arias antes de ingresar al edificio ubicado en 7 entre 56 y 57, poco antes de las nueve de la mañana, en relación a Romero.

Allí fue escoltado por la abogada que lo representa, Elizabeth Gómez Alcorta, también reconocida por su labor en defensa de la dirigente popular Milagro Sala. A las puertas de la fiscalía llegaron además figuras del ámbito judicial y los derechos humanos, como el referente de Justicia Legítima, Julián Axat, o el abogado querellante en la causa de la desaparición de Julio López, Aníbal Hnatiuk.

Sin derechos ni garantías

Tras casi dos horas de declaración, Arias se retiró del recinto y fue recibido por una multitud, donde confluyeron organizaciones y gremios como ATE, la Asociación Judicial Bonaerense, Suteba, CTA, la Corriente Clasista y Combativa, o los propios vecinos del barrio platense de Abasto, que recibieron su apoyo incondicional cuando un violento operativo de desalojo ingresó en la zona en 2015.

“Estamos ante el fin del Estado de derecho. Al juez Arias llegaron a acusarlo de prevaricato, de incumplimiento del deber y abuso de autoridad. No hay sustento legal para esta indagatoria, es una causa con finalidades estrictamente políticas de hostigamiento. No queda duda de que Arias es un juez molesto para el poder”, dijo Gómez Alcorta en diálogo con Contexto, quien adelantó que solicitarán el sobreseimiento del magistrado.

La abogada agregó: “Si el poder político puede destituir a un juez porque no le gusta, lo que nos deja a todos es la idea clara de que nuestros derechos y garantías son vulnerables”.

Cabe recordar que el magistrado está acusado del delito de abuso de autoridad por el hecho de haber requerido de oficio al fiscal Jorge Paolini, respetando la competencia Administrativa, que no divulgara datos oficiales de las víctimas de la inundación. “Yo actué en el momento de la inundación con un fallo de la Corte que avaló mi competencia. Lo que hacía el fiscal Paolini era interferir en mi competencia y por eso le requerí que no lo hiciera”, sostuvo Arias.

Una radio abierta

Durante las horas que Arias declaró puertas adentro de la fiscalía, la manifestación salió a la calle, cortó la avenida 7 del centro platense y montó una radio abierta por donde pasaron una decena de figuras que se pronunciaron en apoyo al juez, entre ellos la legisladora de izquierda Vilma Ripoll, Juan Uscamayta –padre de Emilia Uscamayta Curí, la joven fallecida en una fiesta clandestina en La Plata– o el dirigente Leandro Amoretti.

“Es lamentable que se avance sobre el trabajo de Arias, porque lo que quieren es acallar y silenciar los despidos, el ajuste y la represión de este gobierno. El juez Arias demostró con su labor que se puede ejercer en defensa de los sectores más postergados y desprotegidos. Esto nos debe llevar a reflexionar sobre qué tipo de Justicia queremos”, dijo Ripoll a Contexto.

Cabe señalar que el jurado presidido por Hilda Kogan que apartó a Arias de sus funciones por diez votos contra cero en cuestión de horas fue el mismo que desestimó la semana pasada el pedido de jury contra el juez marplatense Fabián Uriel Fernández Garello, denunciado por su participación como oficial de inteligencia de la Policía bonaerense durante la última dictadura cívico-militar.

A su vez, con la suspensión de Arias se reduce de manera considerable la presencia de control al poder político, debido a la vacancia de juzgados subrogantes en La Plata: hay dos jueces para cuatro ventanillas.