Vecinos de la localidad platense de Ringuelet que viven a la vera del Arroyo del Gato se manifestaron este lunes al mediodía en la esquina de 7 y 514, donde cortaron el tráfico para exigirle a Provincia que construya un trazado cloacal “digno” para sus casas en el marco de las obras del acueducto y ensanchamiento que se están realizando. En tanto, a la Comuna le exigieron que represente sus intereses en este conflicto.

La obra hidráulica implica el saneamiento, limpieza y adecuación del arroyo desde la Avenida 143 hasta Diagonal 74. En el tramo de Ringuelet, las casas sobre 514 desde la calle 3 bis hasta 6 y desde calle 9 hasta 12 no tienen cloacas y los desagües de fluidos son vertidos directamente al arroyo.

Pero la situación empeoró en los últimos meses cuando la empresa que hace las obras les comunicó a las familias que no podrán arrojar más los desechos al arroyo porque la continuación de las obras implica tapar los caños de salida para proseguir con los trabajos sobre concreto. De hecho, en el transcurso del arroyo a la altura de calle 8, en sus límites laterales, fueron instalados murales de hormigón verticales.

Ante esta problemática, las cien familias perjudicadas entregaron hace un mes y medio una nota de reclamo en las Subsecretaría de Obras Públicas del Ministerio de Infraestructura bonaerense. Luego de eso, iniciaron un expediente y funcionarios de esta dependencia provincial recorrieron la zona. Sin embargo, no dieron indicios de iniciar la construcción de las cloacas y las obras siguieron su curso.

Julio Garro tampoco dio soluciones. “Ni el Municipio ni la Provincia nos responden, y no hay mucho para demorar porque la empresa nos está apretando para que no tiremos más los fluidos”, dijo a Contexto Sergio Martínez, uno de los vecinos perjudicados que participó de la movilización.

Uno de los ejes de las obras es el ensanchamiento del cauce de agua, que en algunos sectores alcanza los cuarenta metros. Por ese motivo fueron trasladadas al Plan Federal de Viviendas aquellas familias cuyos hogares estaban dentro del espacio previsto para la prolongación del canal. Pero los vecinos que ayer reclamaron por sus cloacas no están afectados por las medidas estipuladas.

“La gente que no fue movilizada va a seguir viviendo acá y no van a tener dónde mandar sus fluidos, y son familias que viven hace treinta años”, señaló Sergio Martínez. “Esto pasa por una falta de planificación por parte del gobierno de la provincia”, agregó.

Sobre el ancho de la Avenida 7, formaron una hilera mostrando carteles para visibilizar su protesta. Los trabajos son los que corresponden al plan hidráulico que se comenzó tras la trágica inundación de 2013.

“Reclamamos el derecho a tener una cloaca digna, porque si no nos movemos la obra sigue y las cloacas no las hacen más”, dijo a este medio Maximiliano Timoteo, otro de los vecinos. “Hacemos esto porque merecemos tener los servicios y las cloacas”, añadió.

Los vecinos afirmaron que en caso de que no haya respuestas por parte de Provincia, el miércoles harán una nueva protesta y no descartan frenar las obras para impedir que se tapen los desagües de los patios de sus casas que dan al arroyo.

“Que vengan a ver cómo vivimos. Vamos a parar la obra porque es imposible seguir así, tenemos chicos y esto trae enfermedades. Queremos vivir dignamente”, dijo otra de las vecinas presentes. Por ahora, el Poder Ejecutivo local se viene desentendiendo de la demanda, aun cuando el estado de las cosas lejos está de ser el más conveniente para los habitantes de la zona.