Johana Ramallo fue vista por última vez el 26 de Julio en 1 y 63, en la zona roja de La Plata. Desde ese momento, su madre Marta encabeza la búsqueda rodeada por organizaciones feministas y de derechos humanos, quienes sostienen que la joven de veinticuatro años fue desaparecida para ser prostituida por una red de trata que opera en ese lugar.

Este domingo 26, día que se cumplen cuatro meses de su desaparición, se realizará una jornada cultural en Plaza Moreno (frente al palacio municipal) y el día lunes, en el marco de la Marcha Contra la Violencia hacia las Mujeres, habrá movilización desde 1 y 63 hasta la gobernación, llevando así en dos días el reclamo a la gobernadora María Eugenia Vidal y al intendente de la ciudad, Julio Garro.

Marta Ramallo y quienes la acompañan han sido muy críticos en estos meses respecto del rol que han jugado los diferentes gobiernos. El intendente platense, a pesar de que, envalentonado con el triunfo electoral de Cambiemos, manifestó que había intentando comunicarse con la madre de Johana reiteradas veces, nunca se acercó a la familia y esas supuestas llamadas fueron desmentidas.

Sandra Di Seri, militante feminista, explicó a Contexto que hubo “cero solidaridad” desde el gobierno de Garro. “El máximo responsable de la ciudad de La Plata es él y es la gestión. Sin embargo, no hay ningún tipo de solidaridad, inclusive habiendo generado nosotras y nosotros instancias de las cuales exigir determinadas cuestiones que se exigieron. Pero siguen sin responder a las mismas. En esa línea, entendemos que hay un descompromiso, pero también lo entendemos como una línea política”, agregó.

En cuanto al gobierno de Vidal, quienes acompañan a Marta sostienen que tampoco hubo respuestas ni acercamientos concretos. Desde la gestión provincial incluso han apostado por mentir al respecto: la Secretaría de Derechos Humanos elaboró un informe adjuntado en la causa en donde detalla diferentes apoyos a Marta y a la familia, pero nunca se materializaron. El grupo de abogados ha realizado un pedido de informe, al tiempo que exigieron que lo detallado allí se cumpla.

“Desde el gobierno, más que desde el no interés se están manejando desde el interés de no visibilizar el caso y de no meter la presión necesaria para que Johana no aparezca”, consideró Di Seri.

Desde un principio, teniendo en cuenta diferentes indicios –como la zona donde fue vista por última vez–, Marta Ramallo y las agrupaciones acompañantes sostienen que atrás de la desaparición de Johana hay un delito de trata, al tiempo que advierten que el Estado es quien permite que estas redes operen.

“Entendemos que en cualquier rincón de nuestro país las redes de trata necesariamente funcionan con este entramado. De las personas que han sido partícipes de indagatoria respecto de esta causa sabemos que se manejan en determinados contextos sociales donde se vinculan con políticos y políticas de diferentes fuerzas y también responsables de instituciones del Poder Judicial de la provincia y de las fuerzas de la Policía”, explicó Di Seri.

Tras una primera y cuestionada investigación de la fiscal Betina Lacki en la Justicia bonaerense, el caso pasó a los Tribunales Federales denunciado como presunto delito de trata. Hoy, sin la Justicia bonaerense de por medio tras la declinatoria de la fiscal, la causa quedó en manos del Juzgado Federal N° 1 a cargo de Ernesto Kreplak, y la investigación es llevada a cabo por el fiscal Hernán Schapiro con la colaboración de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX) de la Procuraduría General de la Nación. Si bien no hay resultados concretos, la evaluación que hacen quienes acompañan a Marta es positiva.

Durante estos cuatro meses de lucha, la familia, amigos y agrupaciones hicieron marchas, festivales, tuitazos, radios abiertas, conferencias de prensa, tomaron edificios públicos, y han llevado el caso al Parlamento de Mujeres así como también al Congreso de la Nación, donde se realizó una audiencia pública a los fines de exigir que se dispongan los mecanismos necesarios en pos de la búsqueda de Johana. Ayer el caso alcanzó trascendencia internacional al llegar al 14° Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe (EFLAC), adonde Marta llegó para seguir visibilizando la desaparición de Johana y la situación que atraviesa la ciudad de La Plata.

La jornada de mañana y la marcha del lunes van por esa misma línea. Desde la convocatoria señalan que el día domingo, además de las intervenciones culturales y la participación en un conversatorio con mujeres feministas que vienen de otros países tras el EFLAC, se pintará el rostro de Johana en Plaza Moreno –donde también están las caras de Jorge Julio López y Santiago Maldonado–, a la vez que se plasmará en pañuelos para utilizarse en la movilización, “para que la cara de Johana esté en todos lados”.