Más de 5.000 cooperativistas e integrantes de organizaciones sociales plantearon este miércoles frente al Congreso la dura situación que atraviesan en las barriadas populares con el crecimiento de la pobreza, la desocupación y el hambre. Manifestaron un rotundo rechazo a las reformas que impulsa el Gobierno de Mauricio Macri para profundizar el ajuste.

Bajo la consigna “Sin justicia social no hay paz”, el Frente Trabajo y Dignidad Milagro Sala reclamó la “emergencia alimentaria”, un “Bono de Navidad para todos y todas”, el fin de los tarifazos, garrafa social y reglamentación de la Ley Nº 27.098 para los clubes de barrio.

Además, se llevó un proyecto de ley en defensa del trabajo cooperativo, uno de los sectores más golpeados por las políticas regresivas de Cambiemos. Las organizaciones sostienen que con la implementación del “Salario Social Complementario”, de 4.400 pesos, Macri va destruyendo el programa Argentina Trabaja, que impulsa el trabajo cooperativo con obra social y derechos previsionales.

“Los compañeros y compañeras que acceden al Salario Social Complementario no tienen monotributo social y, por lo tanto, carecen de obra social y aportes. Así que para nosotros es importantísimo poder contar con una ley de trabajo cooperativo que pueda generar empleo genuino”, dijo a Contexto Eduardo Montes, uno de los referentes del Frente Milagro Sala, y advirtió que el gobierno impone un modelo de asistencia social “muy clientelar”, similar al que existía en los años noventa.

Montes, quien preside la cooperativa Gráfica Patricios, también se refirió al reclamo por la ley que declara la emergencia económica para las empresas recuperadas. El proyecto, que frena los desalojos por dos años y establece una tarifa de energía subsidiada, fue obstaculizado por Cambiemos en la Comisión de Asuntos Cooperativos, Mutuales y de Organizaciones No Gubernamentales de la Cámara baja.

No se trata de una cuestión menor si se tiene en cuenta que la reforma tributaria que impulsa Macri, en conjunto con la laboral y la previsional, le asesta un fuerte golpe al sector al eliminar la exención del Impuesto a las Ganancias.

“La reforma tributaria nos toma como unidad productora de ganancias. Pero nosotros no tenemos ganancias, tenemos excedentes que se reparten entre los asociados o quedan en la cooperativa. Se trata de una reforma que atenta directamente contra los principios cooperativos”, explicó Montes.

Esto empeorará la ya deteriorada situación de las empresas recuperadas que desde hace dos años resisten el encarecimiento de sus insumos por la devaluación, la caída del mercado interno, las importaciones indiscriminadas y los tarifazos.

Gráfica Patricios, recuperada en 2003, pasó de pagar una factura eléctrica de 27 mil pesos a 170 mil, mientras que sus ventas cayeron considerablemente: “Entregábamos a los hipermercados más de 1.500.000 revistas y hoy no son más de 800.000. La realidad es que estamos en una etapa de emergencia y se hace muy difícil sostener el empleo en cada una de las unidades productivas”, indicó el presidente de la cooperativa.

Desde el Frente Milagro Sala adelantaron que continuarán la lucha en unidad de acción con la Corriente Federal de Trabajadores (CFT), las dos CTA y los sindicatos de la CGT que rechazan las reformas macristas.

En el encuentro que compartieron el lunes pasado en Lujan, los sectores gremiales liderados por Sergio Palazzo, Hugo Yasky, Pablo Micheli y Pablo Moyano resolvieron avanzar con una movilización la semana que viene, cuando podría comenzar a tratarse el paquete legislativo en materia laboral, previsional y tributaria que ya cuenta con el aval de los triunviros cegetistas Juan Carlos Schmid, Héctor Daer y Carlos Acuña.

“Celebramos y somos parte del nuevo espacio sindical que se está forjando. Como movimientos sociales, estaremos en esa lucha porque hay que ponerle un freno a las reformas de Macri, para defender el empleo”, sostuvo Montes, y consideró que la única forma de pararlas es “con unidad y movilización”.