El Gobierno de Mauricio Macri arrasa como una topadora contra todas las libertades democráticas. Presos políticos, persecución de opositores, destitución de jueces que no se arrodillan ante la Casa Rosada –como acaba de ocurrir con el camarista Eduardo Freiler-, represión a la protesta social, atropellos a los derechos humanos y censura a las voces críticas en los medios de comunicación, son algunas de las graves situaciones que siguen carcomiendo el Estado de Derecho.

Ahora fue el turno de Víctor Hugo Morales, echado del canal C5N junto a su productor, Julián Capasso, quien durante la entrega de los Martín Fierro de Radio le había recriminado al periodista del Grupo Clarín, Alfredo Leuco, su silencio ante el cierre de la agencia DyN y el despido de sus trabajadores.

“Previsible. Me comunicaron que me han despedido de C5N. Emocionadamente gracias a todos dentro y fuera del canal que me regalaron un año y medio de felicidad profesional. ¡Viva la libertad de expresión!”, manifestó ayer el periodista en su cuenta de Twitter.

A partir de entonces, recibió numerosas muestras de apoyo en las redes sociales, tanto de su público como de dirigentes políticos, sociales y gremiales, ente ellos Cristina Fernández de Kirchner. “Se consolida el apagón informativo en Argentina. Mi solidaridad con @VHMok y con sus televidentes, que desde hoy tendrán una voz menos para escuchar”, posteó la ex presidenta y actual senadora electa por Unidad Ciudadana.

Víctor Hugo, que conducía el programa “El Diario”, veía venir esta decisión tras el desembarco del financista Ignacio Rosner durante el proceso de compra del Grupo Indalo por parte de OP Investments, un fondo de inversión radicado en Estados Unidos.

Si bien la operación aún no fue avalada por la Justicia, Rosner ya se desempeña como virtual dueño de los medios del grupo de Cristóbal López. Estrechamente ligado a Macri desde la época en que iban al colegio Newman, el financista integró la constructora Iecsa de la familia presidencial y también el directorio del Grupo Clarín junto a Héctor Magnetto, a quien Morales denuncia permanentemente por sus prácticas mafiosas y su responsabilidad en crímenes de lesa humanidad durante la dictadura, sobre todo por la apropiación de Papel Prensa bajo el secuestro y la tortura de sus antiguos accionistas.

“Detrás de la gente que entró a C5N está el Gobierno e intuyo que también el Grupo Clarín”, sostuvo Morales.

“Detrás de la gente que entró a C5N está el Gobierno e intuyo que también el Grupo Clarín”, sostuvo Morales en diálogo con La Garcia y comentó que el administrativo que le comunicó la desvinculación le dijo que las nuevas autoridades del canal “tenían una visión irreconciliable con la mía y que, por lo tanto, no tenían más remedio que despedirme”.

“En términos de libertad de expresión, esto es el acabose clarísimo. Para el público seguramente va a ser un golpe porque le están quitando la posibilidad de tener un tipo de información, análisis y comentarios que generan, al menos, una corriente distinta a la predominante por complicidades, por temores, por la pauta y por todo lo que hay en juego. Este es un gobierno hipócrita y cínico que cuando habla de libertad de expresión te agrede en tu inteligencia y sensibilidad”, subrayó.

Tras el despido del periodista uruguayo y de su productor, trascendió que C5N dejará de emitir el programa de archivo TVR a partir del 25 de noviembre. El conductor de La Hormiga Imperial y productor asociado de TVR, Roberto Pettinato, también confirmó que este viernes fue su despedida formal del canal.

Ya a fines de septiembre había sido despedido de los medios del Grupo Indalo el periodista Roberto Navarro, quien al igual que Víctor Hugo, lideraba los índices de audiencia de la señal de noticias. A pesar de que la empresa negó cualquier presión gubernamental y acusó “graves faltas” e “indisciplina”, Navarro confirmó en ese momento que el pedido para correrlo de C5N y Radio 10 salió directamente de la Casa Rosada poco después de las PASO del 13 de agosto. “Me lo dijo un ministro muy importante, ‘te van a sacar, ya es decisivo que te saquen, y va a haber periodistas más cercanos a nosotros’”.

Mientras tanto, se suceden otros tipos de ataques a la libertad de expresión, como es el caso del ahogo financiero al diario Página/12 por sus investigaciones que comprometen al propio Macri, sus familiares y funcionarios; se vacían y cierran medios; se adeudan salarios y se arroja a miles de familias a la calle. Según datos del Sindicato de Prensa de Buenos Aires, unos 3.000 periodistas fueron despedidos desde que llegó Cambiemos a la Casa Rosada.

Ante esta grave situación, periodistas, comunicadores, trabajadores de prensa, defensores de los derechos humanos, artistas, estudiantes, docentes y audiencias llaman para el próximo martes al mediodía a una movilización a Plaza de Mayo bajo la consigna “Queremos libertad”.

“Libertad para vivir sin miedo por lo que opinamos, decimos y creemos. Libertad con pleno respeto a las garantías constitucionales. Libertad para expresarnos sin temor ni censura”, señalan en la convocatoria.