El bloque de Cambiemos en el Senado bonaerense volvió a fallarle a Mauricio Macri al haber fracasado otra vez en su intento de aprobar en comisión la adhesión de la provincia a la nueva Ley Nacional Riesgos del Trabajo. El nuevo traspié llegó este miércoles a pesar de que el oficialismo recurrió a una artimaña legislativa. Como sucedió en ocasiones anteriores, Unidad Ciudadana, las otras variantes del justicialismo y hasta el massismo no se prestaron a la discusión.

Según pudo saber Contexto, Cambiemos decidió sacar el proyecto de la Comisión de Trabajo –donde no conseguía quórum– para tratarla en la de Presupuesto. Pero el final fue el mismo: no consiguió los senadores para empezar el debate. Ese cambio fue avisado sobre la hora a la oposición, lo mismo que el lugar y la hora de reunión.

Según explicaron a este medio especialistas en el reglamento de la Legislatura, el pase de comisión fue “legal pero ilegítimo”, porque, si bien el presidente tiene la facultad de darle salida, debe hacerlo con algún argumento, y en este caso esa explicación faltó. Cambiemos pensó que en Presupuesto iba a encontrar opositores más permeables. Pero no.

La Comisión de Trabajo tiene quince asientos y Cambiemos necesitaba al menos ocho para empezar el tratamiento, para lo que le bastaba torcer solo una voluntad. Pero la postura firme de todas las bancadas dejaron a macristas, radicales y lilitos sin nada. Tampoco pudo ingresar la prensa a la sala dispuesta para el encuentro.

“Hay que seguir frenando esta adhesión porque vulnera los derechos de los trabajadores y es el primer paso de la flexibilización laboral”, indicó Mónica Macha, senadora del FpV-PJ y diputada nacional electa por UC.

“Solamente a partir de la unidad de la oposición y trabajando en forma conjunta con los representantes de los trabajadores y trabajadoras es que vamos a evitar que avance el ajuste y la precarización laboral que intenta implementar Cambiemos a nivel nacional y provincial”, agregó Macha, según un comunicado oficial que difundió su espacio.

La normativa que sancionó el Congreso –sólo adhirieron Capital Federal y Córdoba– es la N° 27.348 y es complementaria a la de Riesgos del Trabajo. Para el FpV-PJ, es “jurídicamente inviable, inconstitucional y contraria a las convenciones que consagran la protección internacional de los derechos humanos”.

La ley ya tiene aprobación de Diputados y falta que sea sancionada por la Cámara Alta. Cambiemos necesitaba un dictamen de comisión para llevar los pliegos al recinto y lograr una aprobación con mayoría simple antes de fin de año. Ahora, con menos tiempo, la única opción es conseguir los dos tercios para un trámite sobre tablas. Si esto no sucede, todo pasará para marzo de 2018.

Como ya se explicó en otras notas de Contexto, esta ley es rechazada ampliamente por sindicatos y abogados laboralistas porque entienden que se busca correr a la Justicia laboral bonaerense para reemplazarla por juntas médicas de dudosa conformación y financiamiento. Que la ley entre en vigencia en provincia pasó a ser una obsesión de Macri, ya que es el distrito donde más causas por accidentes de trabajo se tramitan. Por ahora, tendrá que esperar.