La falta de acceso al trabajo y la desigualdad de oportunidades por género son dos factores que, en la ciudad de La Plata, han colocado a la población femenina en el centro de la vulnerabilidad: el número de mujeres sin trabajo supera casi por el doble al de varones, situación que convierte al distrito gobernado por el macrista Julio Garro en el de mayor desocupación femenina de toda la Argentina.

La desocupación afecta a un 7,4% de los varones, mientras que, del total de mujeres, la cifra de desocupación se eleva a un 14,1%. En ese sentido, las mujeres se ven afectadas un 90,5% más que los hombres.

Cabe remarcar que en la ciudad, según las estadísticas, las mujeres constituyen además casi el 70% del sector con menores ingresos de la ciudad. El dato se agrava si se tiene en cuenta que de la totalidad de la población femenina local casi la mitad está compuesta por jefas de hogar.

Según la socióloga feminista y especialista en relaciones de trabajo Florencia Partenio, deben tenerse en cuenta diversos factores en la condensación de desigualdades de género y oportunidades laborales. “Aun en momentos de recuperación económica, los índices de desempleo han sido más altos en mujeres que en varones. En este contexto, esa división sexual del trabajo se profundiza. Se sobrecarga a la mujer de trabajo doméstico y cuidado no remunerado. Debe buscar empleo a tiempo parcial mal remunerado, y debe hacerse cargo de hijos e hijas. A su vez, hay un retiro de programas del Estado que acompañaban la inserción laboral”, dijo Partenio a Contexto.

La especialista remarcó que ya en 2015 había señales de disparidad fuerte entre mujeres jóvenes respecto de varones. “El cierre de programas y el achicamiento de equipos técnicos en los últimos dos años en áreas que vinculaban la formación educativa con la inserción laboral. Y un agravante que debe mencionarse es que el gobierno nacional, por tanto, en sus aplicaciones provinciales y municipales, está promoviendo instancias de ‘primer empleo’ para jóvenes obviamente totalmente precarias”, explicó.

La desigualdad de oportunidades laborales es un problema estructural que se ha vinculado, de manera histórica, con la organización patriarcal de la sociedad, es decir, con un criterio de sistematización de las relaciones sociales esencialmente machista. Este dilema tiene larga data y es denunciado de manera permanente por los colectivos feministas y gremiales.

En este aspecto, la titular del Área de Género e Igualdad de Oportunidades de la CTA, Estela Díaz, explicó que “cuando vemos las cifras generales de desocupación, estamos más presentes en la informalidad, en la subocupación o directamente desocupadas”.

“Es típico de las políticas del neoliberalismo: la presencia de la mujer en el mercado del trabajo, pero esa presencia ahonda en las desigualdades”, dijo. Y agregó: “No solo somos vulnerables en términos de oportunidades laborales, sino que además nos tienen reservados los salarios más bajos”.

Partenio hizo hincapié sobre la necesidad de pensar la planificación laboral y la economía desde una perspectiva de género. Tales son los casos de mujeres en situación de violencia, limitadas para sostener o adquirir empleo debido a las condiciones de vida a las que se ven sujetas; por otro lado, la necesidad de expandir la Ley de Educación Sexual Integral, según señala Partenio, aporta herramientas para pensar la autonomía en términos de planificación familiar y autonomía.

Cabe recordar que, en septiembre de este año, los números arrojados por INDEC mostraron un total de 41.000 desocupados en La Plata, cifra que colocó a la ciudad entre las cuatro con mayor nivel de desocupación en el país. El porcentaje de 10,2% de la población platense sin trabajo representó un preocupante aumento de 3 puntos respecto de la medición de 2016.

Según un balance del Centro de Estudios para la Gobernanza (CEG), en el Gran La Plata un 36,69% de la población se encuentra por debajo de la línea de pobreza extrema, ya que cuenta con un presupuesto calculado de 1.564 pesos por mes.