Por Roberto Vota

Guillermo Ruggeri nació en Maipú, Mendoza, el 26 de marzo de 1992. Desde chico jugaba al fútbol, pero se sintió atraído por el atletismo durante los Juegos Evita de 2008. Manuel Aidar fue su primer técnico, y el que lo llevó a pruebas como los 110 con vallas, en las que se destacó en las categorías menores. Del fútbol al atletismo, y de los 110 con vallas al decatlón. Esa fue la última estación antes de los 400 con vallas. Un cambio de rumbo que llegó el año pasado, y que lo metió un puñado de meses en un Mundial. “En el decatlón tengo unos buenos 400 metros, y el tema de competir cinco pruebas por día, descansar y volver a competir otras cinco pruebas me dio la fuerza y la resistencia”, cuenta.

El cierre de la última temporada en las pistas argentinas tuvo, como dato saliente, el paso de Guillermo Ruggeri a los 400 m/v, una prueba en la que tenía escasos antecedentes y donde nos dio una gran sorpresa. A esta altura, está a la cabeza de los nuevos puntales argentinos. El mendocino representante de Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires dejó sus andanzas en el decatlón para concentrarse en los 400 metros con vallas con resultados notables. A principios de abril, terminó con casi medio siglo de récord de Juan Carlos Dyrzka, después conquistó para el atletismo argentino el primer título sudamericano en la especialidad desde 1971. Y lo hizo mejorando nuevamente su tope nacional, con 49s72. Ha progresado considerablemente bajo la conducción técnica de Carlos “Yoyo” López –paradójicamente, uno de los rivales de Dyrzka a nivel local en aquellos memorables años sesenta–. Al respecto, el recordman nos decía: “el récord nacional se debe a muchas cosas buenas. La planificación de mi entrenador en la pista, la de mi preparador físico en el gimnasio. Y yo aporto obviamente lo mío, no falto a entrenar, duermo bien, descanso, llevo una buena alimentación. Cumplo al 100% lo que me piden”.

Gracias a esto logró clasificarse al Mundial de atletismo de Londres, en donde no sólo consiguió pasar a semifinales –nadie lo hacía desde Carlos Gats en 200 metros en 1997–, sino que además lo hizo bajando por tercera vez en el año el récord nacional con un tiempo de 49s69. “Las sensaciones que me dejó el Mundial son haber vivido una experiencia única que es representar a mi país a nivel internacional con atletas de élite y haber pasado a las semifinales. Era todo un sueño, y encima con mi mejor marca personal y nuevo récord argentino.”

Unos días después se encontraba del otro lado del mundo participando en los Juegos Universitarios de Taipei. Una experiencia única y totalmente diferente a todo dejaba estas sensaciones en él: ”En Londres era sólo atletismo y en Taipei eran todos los deportes. Un edificio sólo para Argentina. Podíamos compartir habitación con chicos de básquet, fútbol. La experiencia fue muy linda”.

-¿Habías llegado muy cansado por el trajín de Londres, el viaje, la presión?

-Físicamente llegué bien, pero me enfoqué en disfrutar el torneo, ya que iban muchos amigos, y realmente lo disfruté. Me dejó una experiencia muy grande para, en el futuro, contarle a mis alumnos (NdR: estudia el Profesorado de Educación Física en el Instituto Obras Sanitarias).

En 2018 apostará por los Odesur de Cochabamba, Bolivia, y consultado sobre qué le queda de acá en adelante, uno de los mejores deportistas nacionales de la actualidad nos decía que es fundamental “estar siempre motivado y mentalizado para los torneos que vienen”.

Para los que tenían dudas, Ruggeri demostró que está a la altura para competir en el plano internacional, y como el ciclo olímpico ya comenzó y desde este lado también nos ilusionamos con el desempeño de este tipo de atletas que nos representan tan bien en el mundo, el hincha de River nos decía que “sin dudas fue mi mejor año. Espero que se repitan muchos más igual que este. Logré el récord y clasifiqué al Mundial con el título sudamericano, fue mi mayor logro. Espero seguir enfocado en lo que viene y seguir soñando en Qatar 2019 y Tokio 2020”.