Por Charly González

-¿Cómo viviste la posibilidad de que la selección se quede fuera de Rusia?

-Nunca consideré esa posibilidad como cierta. Argentina tiene muy buenos jugadores y a Messi, posiblemente el mejor del mundo, de modo que para mí era casi imposible que eso sucediera.

-¿A qué equipo ves como candidato en el mundial?

-De las selecciones que he visto hay dos que, según mi manera de ver el fútbol, son las que mejor juegan: Alemania y España. Y por lo tanto aparecen como las candidatas. También Brasil, que cuando apostó por su estilo y puso a los jugadores acordes con ese estilo, hizo muy buenos partidos. Argentina sigue siendo una incógnita.

-¿Cómo ves el presente del fútbol argentino?

-Mientras no haya en Argentina un debate serio sobre el significado del fútbol, y no cambie la cúpula dirigente, el futuro será como el presente y tal vez peor. Es decir, un desbarajuste. Un despropósito. Una enorme vidriera para vender jugadores que enriquezcan a unos pocos.

-Hace poco declaraste en un diario de España que “El fútbol ha sido arrebatado a la gente”, en referencia al pase de Neymar al PSG. ¿Por qué pensás que es tan difícil para el mundo del fútbol (jugadores, hinchas, etc.) revelarse ante un grupo minoritario que maneja el negocio?

-El negocio, y para ser más preciso el capitalismo, nos ha robado bienes comunes. Y hablo del mundo en general. Ha debilitado o suprimido nuestros derechos sociales, laborales, culturales, y por supuesto también nos ha arrebatado el fútbol. Cuenta para eso no solo con la fuerza, sino también con un descomunal aparato ideológico para hacernos pensar como el amo, para que veamos la realidad tal cual le conviene a la élite dominante. Por eso es tan difícil oponerse, porque nos hacen ver que este es el estado natural de las cosas. No es casualidad que el papa Francisco haya dicho que este sistema “mata” y nos haya animado a cambiarlo.

-¿Qué rol cumplen los grandes medios de comunicación en el fútbol?

-Los medios de comunicación, y no sólo en el fútbol, cumplen el papel de difusores de esa ideología de la cual hablaba antes. En el fútbol infantilizan a la audiencia, a los lectores, para convertir el juego en algo superfluo y poder vender los productos que promocionan. Por ejemplo, las camisetas de los ídolos (que previamente hacen idolatrar) acá en España a 140 euros, para que las compren aún sabiendo que, por supuesto, no son las camisetas que usan ellos. El juego, que indudablemente es lo más importante, pasa a un plano secundario. Se ocupan de lo que sucede alrededor del fútbol, y con eso entretienen, anestesian y, lo más importante para ellos, venden.

-¿Y el periodismo?

-Hay que distinguir entre periodistas y medios. Muchos periodistas honestos y que tratan de defender su profesión hacen lo que pueden. Otros buscan el éxito, que para ellos es tener audiencia, y utilizan recursos deplorables para ese fin. Y se adaptan al sistema y lo refuerzan. Los medios responden a sus intereses económicos y cada vez están en menos manos. También, por supuesto, tratan de distraernos de la realidad y convertirnos en meros consumidores.

-Siguiendo en la misma línea, pese a la promesa en campaña del presidente Macri, en Argentina hay que volver a pagar para ver fútbol. ¿Cómo creés que impacta esto en el deporte y en el resto de la sociedad?

-El gobierno de Macri está al servicio del poder económico. O, mejor dicho, como leí en algún medio alternativo, es el poder económico. Por lo tanto, todo lo que hacen va en perjuicio de la mayoría de la población y en beneficio de la minoría dominante. El fútbol es un enorme negocio, y era impensable que lo dejaran pasar. Lo usan para el beneficio privado, como otros derechos que se llevó por delante.

-¿Estás de acuerdo con el uso de la tecnología? Con el VAR, para ser preciso.

-En principio me repele, porque veo detrás de eso otro gran negocio. Me parece, no obstante, que para algunos detalles sería importante. Para otros, para la mayoría diría yo, inútil, porque se trata de acciones que se prestan a interpretación.