Encabezada por la comunidad educativa de la Escuela Normal Superior N° 1, donde estudiaba Abril Bogado, una columna avanzó por Plaza Moreno bajo la consigna “Justicia por Abril. Vuela alto, pequeña”, hasta llegar al frente de la Municipalidad de La Plata. Allí se concentraron cientos de platenses para exigir justicia por el crimen de la niña y por mayor seguridad para la ciudad, que ya encabeza el mayor índice de delitos de la provincia de Buenos Aires.

Acompañados por vecinos y asambleas barriales, con carteles y palmas, el reclamo llegó al palacio municipal, donde se leyó la carta escrita por Laura Pupo, mamá de Abril, en nombre de toda la familia, quienes decidieron no participar de esta marcha pero sí aportar unas palabras.

“Deseamos que la partida de nuestra pequeña no haya sido en vano y sea el puntapié para cambiar este sistema tan perverso de la ‘Justicia Argentina’. Quisiéramos estar presentes físicamente este lunes 13 de noviembre, pero los acompañaremos a través de estas palabras pidiendo JUSTICIA POR NUESTRA PRINCESA”, escribió Pupo.

Jorge Dománico, director del Normal N° 1, dijo a Contexto que no solo salieron a las calles por Abril, sino también “para pedir justicia para todos, para que nuestros chicos puedan transitar en una ciudad tranquila y para que podamos vivir todos en paz. Creemos en una provincia que puede y tiene el derecho a vivir tranquila y en paz”.

“Venimos a pedir justicia para que las cosas puedan cambiar. Como dijo su mamá, queremos que esto no haya sido en vano y que realmente esta Argentina que sufre tantos de estos lamentables hechos pueda resurgir”, opinó en tanto una docente de esta unidad educativa.

Ante la conmoción popular que causó el crimen de Abril tras un robo en Ringuelet, la solución de Cambiemos al delito, teniendo como principales ejes la saturación policial y los proyectos para endurecer penas y limitar las excarcelaciones, parece no rendir sus frutos, sino que día a día se registran nuevos hechos delictivos.

Según datos arrojados por la Procuración General de la Suprema Corte de Justicia, la capital bonaerense sufrió un crecimiento exponencial de robos y delitos, aumentando un 81% entre 2015 y 2016, superando en alrededor de un 5% al resto del territorio bonaerense. Este 2017, a la luz de los hechos recientes, parece ir peor.

“Vemos que hay un refuerzo en la presencia de agentes policiales, hemos visto que nosotros en el Normal N° 1 estamos constantemente acompañados por la policía e intentamos organizar estrategias de prevención. Pero esto ya nos excede y es terrible, por eso este pedido de justicia es para que todos tengamos tranquilidad”, remarcó Dománico.

“Hemos visto que han puesto presencia policial por unos días y después la retiran o la presencia policial está en lugares donde no está el delito”, dijo a Contexto José “Pepe” Rusconi, de la Asamblea Vecinal de Barrio Norte, quienes trabajan particularmente el tema de la seguridad y participaron de la concentración.

Para los vecinos que integran esta asamblea, la cantidad de policías no es la fórmula de la solución. Rusconi remarcó que “si esto fuera una fórmula matemática, poniendo x cantidad de policía se soluciona el delito, de alguna forma sería una salida. Pero vemos que no es así. Hay lugares que están llenos de policías y el delito sigue”, y remarcó que las reformas punitivas tampoco son soluciones.

Cabe destacar que en La Plata, a la par del delito, aumentan las desigualdades que atraviesan los vecinos y las políticas de exclusión. Según el INDEC, la pobreza llegó al 30,8% en el primer semestre, lo que significa 6,6 puntos más que lo registrado en diciembre de 2016. Mientras que el desempleo escaló a un 10,2%, convirtiéndose así en una de las ciudades con más desocupados del país.

“Nosotros creemos que hay que atender las cuestiones que dan origen al delito, que el Estado tiene que ir ahí a buscar esa problemática y tratar de solucionar y no actuar con una mano dura frente a un delito que ya se cometió”, opinó Rusconi.

“La prevención no es solamente hacer inteligencia, la prevención es también ir a ver los lugares donde por cuestiones de vulnerabilidad hay gente que pueda caer en la delincuencia. El Estado tiene que estar presente no para reprimir, sino para llevar a esos sectores por otro camino y no que agarren el camino equivocado”, consideró Rusconi.