En línea con el posicionamiento de maestros y profesores de distintas provincias, este mediodía, docentes del gremio Suteba –alineados con la conducción provincial de Roberto Baradel– dieron una conferencia de prensa en la puerta de la Escuela Técnica Nº 2 de Ensenada junto a estudiantes, concejales e integrantes del Consejo Escolar de la región para expresar su “rechazo” al operativo Aprender porque “es una primera medida para llevar adelante una reforma educativa, que este gobierno llama Plan Maestro”.

Mañana, el gobierno nacional aplicará en las escuelas públicas y privadas del país las evaluaciones por segundo año consecutivo, con la finalidad de conocer el nivel de conocimientos de 1.210.620 estudiantes.

En el sector gremial –tanto en las dos CTA como en la CGT y en la izquierda– existe un consenso sobre el repudio frente a estas políticas educativas. Fundamentalmente, porque son pruebas externas y estandarizadas, hechas y analizadas por organismos internacionales sin considerar las diferencias socioeconómicas y culturales entre las escuelas, y en las cuales los docentes quedan relegados como meros ejecutores técnicos.

Además, habrá medidas de fuerza parciales en las provincias de Chaco, Misiones, Neuquén, Santa Cruz y Buenos Aires. Los docentes de Ensenada, que pertenecen al Suteba disidente, se sumarán al paro dictado por una federación nacional que no es de las mayoritarias. A su vez, la Federación Nacional Docente, integrada en la CTA Autónoma, también será parte de la jornada de protesta a las evaluaciones.

En la región, la filiales “celestes” de Suteba –las que responden a la conducción provincial– de La Plata, Berisso, Magdalena y Punta Indio decidieron que habrá asistencia a las aulas pero con diferentes modalidades de reclamo. Por ejemplo, en la capital bonaerense habrá una manifestación callejera desde las 12:30 en la Plaza San Martín.

“Esta evaluación estandarizada y donde los docentes somos simples articuladores es parte de una reforma educativa que está hecha para los intereses de las grandes empresas y las ONG financiadas en muchos casos por estas mismas empresas”, afirmó Agustín Rosón, docente y militante del Suteba, durante la conferencia de prensa en la que estuvo presente este medio.

“No tiene (la evaluación) valores de inclusión, de defensa del trabajo ni de los derechos a la educación”, cuestionó Rosón, y añadió que “son hechas por organismos internacionales y funcionan como un argumento para hacer una reforma educativa, como están haciendo con las reformas laboral, previsional y tributaria”.

Junto a los gremialistas, en la puerta de la escuela industrial que fue incendiada en 2016 pero reparada por el municipio de Mario Secco, estuvieron presentes estudiantes de este establecimiento, miembros de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES).

Francisco Báez, presidente del Centro de Estudiantes de la Escuela Técnica Nº 2, expresó en diálogo con Contexto su “repudio” ante “estas pruebas” y anunció que “mañana vamos a hacer una sentada dentro de la escuela, con radios abiertas” para marcar posición frente a la política que lleva a cabo el Ministerio de Educación de Alejandro Finocchiaro.

“Estas pruebas no tienen que ver con los niveles que tiene la escuela, sino con los planes de ajuste del gobierno, que nos impone estas pruebas desde afuera sin tocar temas que venimos estudiando”, precisó.

Por su parte Teresita Oropeza, integrante del Consejo Escolar de Ensenada y concejala electa de esta ciudad por Unidad Ciudadana, explicó cuál es la postura de los docentes ante este tipo de evaluación.

“No estamos en contra de la evaluación, sabemos que es parte del proceso de enseñanza y aprendizaje”. Y puntualizó: “Un docente crea un contexto de enseñanza y aprendizaje en función de las condiciones en las que está inmersa la escuela en la que enseña. Entonces, que venga alguien que no estuvo con los alumnos durante todo el año sólo a tomar una prueba prediseñada y a evaluar desde esa condición nos parece irracional”.

Oropeza también remarcó que el gobierno “pretende resultados para las reformas, porque los resultados no van a tener nada que ver con lo que viven los estudiantes todos los días”.

Desde el gremio Suteba, en tanto, manifestaron que el operativo Aprender 2017 “tiene una concepción totalmente opuesta a la que se defiende desde nuestro sindicato y desde CTERA: las evaluaciones deben ser de carácter integral, formativo y contextualizado, conforme a nuestros diseños curriculares vigentes y en consonancia con la Ley de Educación Nacional”.

Por su parte, la Federación Nacional Docente de la CTA Autónoma rechazó las evaluaciones porque, “lejos de intentar mejorar la educación pública, apuntan a su vaciamiento y desintegración buscando estigmatizar la figura del docente al responsabilizarlo de los supuestamente bajos niveles de aprendizaje de los alumnos”, según sostuvo en un comunicado.