Llegando a los dos años de gestión, el intendente de La Plata Julio Garro está lejos de brindar soluciones a los vecinos y por fuera del cuadrado fundacional se acumulan quejas de ciudadanos que manifiestan sentirse abandonados a su suerte. En el límite entre Los Hornos y San Carlos está El Paraíso, un barrio nacido a partir del PRO.CRE.AR. con 85 familias, que hoy se encuentra en crecimiento pero con grandes dificultades que ni el municipio ni la delegación escuchan. La falta de alumbrado, de mantenimiento del espacio público y el pésimo estado de las calles son alguno de los problemas que atraviesan.

“Vivimos una situación muy compleja porque las calles están deterioradas, sobre todo el acceso (la 183). Nos cansamos de hacer reclamos y de pedir de manera formal a Luis Barbier (secretario de Obras y Servicios Públicos) para que, ya que va a haber un ensanche de la 66 a la ruta 36, no cuesta nada hacer un desvío de presupuesto a ese sector para que tengamos mejores accesos”, dijo a Contexto Facundo Velázquez, vecino de El Paraíso.

Tal como ocurre en otros barrios, ante la falta de soluciones del gobierno local, en El Paraíso buscan resolver los problemas mediante la organización. De esta forma, los propios vecinos se encargan de mantener el lugar y cortar los grandes pastizales. “El espacio público está totalmente abandonado por el municipio”, explicaron. De la misma forma, instalaron luminarias porque Julio Garro está “desentendido respecto a la ampliación de luminarias dentro del barrio”.

“Todos los estratos municipales están en conocimiento de lo que nos sucede”, remarcó Velázquez, pero aún no tienen respuestas.

Ayer, en medio de la tormenta que golpeó a La Plata, EDELAP llegó junto con personal policial a cortar “manzana por manzana” la luz a quienes, por cuestiones de construcción, aún no contaban con el medidor sino que seguían con luz de obra: cerca del 80% de los vecinos. “Lo tomamos como materia compensatoria porque a nosotros EDELAP nos tuvo nueve meses al comienzo de la obra sin luz prácticamente y las viviendas comenzaron a construirse con generadores eléctricos, lo que generó mucho malestar”, explicaron los frentistas del lugar.

Por otro lado, desde el Colectivo Barrios en Desarrollo, que nuclea los barrios nacidos por el PRO.CRE.AR., explicaron a este diario que recientemente se hicieron “obras de maquillaje” en estas zonas previamente a las elecciones, pero no resultan ser soluciones concretas, porque lo que falta es “infraestructura por parte del Estado”.

Por otro lado, a estos nuevos barrios se le suma la imposibilidad de seguir construyendo. El Gigante del Oeste es el más grande de los nacidos por el PRO.CRE.AR. en La Plata. Siendo caso testigo, tiene la mitad de las viviendas sin poder ser terminas porque la última devaluación hizo casi imposible de comprar los materiales y el Banco Hipotecario eliminó los créditos complementarios. “Hoy es imposible que se terminen las casas porque sale todo del bolsillo y el bolsillo está totalmente golpeado por el contexto económico”, explicó Daniel Santú, vecino del lugar.