A pocas horas de cumplirse un nuevo aniversario del histórico día en que los pueblos de América Latina rechazaron el intento del gobierno de Estados Unidos de imponer un Tratado de Libre Comercio (TLC) que se conocía como Área de Libre Comercio para de Américas (ALCA), Argentina y Chile firmaron un TLC.

El 5 de noviembre de 2005 quedó grabado como una fecha histórica para los pueblos y los gobiernos de América Latina. Ese día, en un gesto soberano de defensa de los intereses de los trabajadores de la región, un grupo de presidentes encabezados por Néstor Kirchner, Hugo Chávez y Luiz Inacio “Lula” Da Silva, le dijeron “No al ALCA”.

Este jueves, 2 de nombiebre, a 72 horas de los doce años de aquel acto soberano, los cancilleres de Argentina, Jorge Faurie, y de Chile, Heraldo Muñoz, firmaron un Tratado de Libre Comercio (TLC).

El acuerdo, más allá de sus características puntuales (varios expertos sostienen que perjudicaría marcadamente a las Pymes), refleja un claro alineamiento con los pedidos del Fondo Monetario Internacional (FMI) y apunta a terminar de destruir los espacios de integración regional como el Mercosur (Mercado Común del Sur).

En dialogo con Contexto, Oscar Laborde, parlamentario argentino en el Mercosur, aseguró que “el acuerdo firmado con Chile es parte de un conjunto de gestos hacia instituciones de libre comercio. Esta decisión del presidente Macri está en línea con otras que tiene como objetivo desmembrar el Mercosur”.

Laborde remarcó que “paradójicamente, la firma de este TLC se da a pocos días de que se cumplan 12 años del gesto soberano que fue el ‘NO al Alca’. A esto hay que sumarle que en diciembre se realizará en Argentina el encuentro de la OMC (Organización Mundial de Comercio) y que el gobierno de Macri solicitó el ingreso a la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos). Tanto la OMC como la OCDE imponen una serie de condiciones y acuerdos que condicionarían el futuro de la Argentina”.

“A esto se agrega que en el 2018 se realizará en nuestro país la Cumbre del G20 y que Argentina es uno de los principales impulsores del acuerdo Mercosur-UE (Unión Europea). Ese acuerdo, que todo indica se firmaría antes de diciembre, tiene peores condiciones para nuestra región que las que reclamaba la Unión Europea hace dos años. Pero el canciller y la cúpula del gobierno sostienen que ‘es preferible un mal acuerdo antes que ningún acuerdo’. Algo que, claramente, no es cierto”, sostuvo.

El parlamentario afirmó que “el acuerdo con Chile es un gesto que va en ese sentido. Deja sentada la clara posición de que Argentina quiere entrar de lleno al libre comercio. Además, refuerza la postura del Fondo Monetario Internacional y otros organismos que quieren que Macri y Argentina sean la referencia de lo que debe hacer toda la región”.

“Este gesto es muy grave porque, entre otros aspectos, tiende a desmembrar el Mercosur. Si cada país firma acuerdos de libre comercio de manera bilateral y no como bloque se pierde la esencia de este espacio de integración. Ahora se puede ver con claridad cuál fue la intención al suspender a Venezuela del Mercosur. El gobierno venezolano no hubiera aceptado que se lleven adelante este tipo de medidas que destruyen la integración”, concluyó Laborde.