La lucha sigue hasta que se haga justicia por Santiago Maldonado

Mientras el presidente Mauricio Macri intentó encubrir a la Gendarmería, la Plaza de Mayo y otras del país se llenaron en contra de la impunidad a tres meses de la desaparición forzada y muerte del joven. “Quieren cerrar el caso, olvidándose de todo lo que pasó”, advirtió Sergio Maldonado.

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A tres meses de la represión ilegal de Gendarmería en la comunidad mapuche de Cushamen –ordenada por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y comandada por su mano derecha, Pablo Noceti–, que terminó con la desaparición forzada y muerte de Santiago Maldonado, más de 120 mil personas colmaron la Plaza de Mayo para reclamar justicia en simultáneo con cientos de miles más en otras plazas y calles de distintos puntos del país.

Tres meses de impunidad y encubrimiento, como quedó claro en las palabras de Sergio Maldonado, cuando denunció a “quienes promovieron, armaron y ejecutaron un festival de canalladas con un objeto turbio e inhumano, mintiendo impunemente sobre el caso, abonando teorías falsas y todo tipo de conjeturas”.

“Aun así, no cuenten conmigo para sembrar odio y división en la sociedad, porque desde el comienzo nuestro único reclamo ha sido saber la verdad y obtener justicia, sin distinciones partidarias ni especulaciones electorales, como quieren instalar”, resaltó durante el acto frente a la Casa Rosada.

Sergio no habló de la investigación porque todavía no concluyeron los estudios forenses sobre el cuerpo de su hermano, hallado el pasado 17 de octubre en el río Chubut. Pero advirtió que “parte de la sociedad, incluyendo medios de comunicación, quieren cerrar el caso de Santiago, olvidándose de todo lo que pasó en estos meses, del marco en donde ocurrieron los hechos y que una fuerza de seguridad del Estado, en este caso Gendarmería, tiene que dar cuentas de su accionar”.

Fue precisamente lo que intentó el propio presidente Mauricio Macri el día anterior, cuando por primera vez se explayó sobre el tema en una entrevista con el periodista Pablo Sirvén (LN+). Allí continuó el encubrimiento iniciado por su ministra de Seguridad en favor de la fuerza federal, dijo que “es imposible que este gobierno democrático participe de hacer desaparecer a nadie” y hasta calificó de “falsos” los testimonios de los testigos de la causa que vieron cómo un grupo de gendarmes se llevó a Santiago en un Unimog. “Lo de Maldonado tiene que servirnos como experiencia para no agredirnos. Tiene que enseñarnos a no usar una persona para hacer política”, añadió el mandatario.

La respuesta se la dieron las multitudes que se manifestaron este miércoles al grito de “juicio y castigo a los responsables políticos y materiales”, pidiendo además la renuncia de Bullrich y Noceti, así como del secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj. “El gobierno y el Estado son responsables”, subrayaron las organizaciones que acompañaron a la familia Maldonado.

“Esta solidaridad reconcilia a cada minuto con los mejores valores del ser humano y nos abraza. Santiago era un pibe de paz y en su memoria, una vez más, reclamamos saber qué le pasó y quiénes son los responsables de su muerte, de entorpecer, encubrir y desviar la investigación y su muerte”, sostuvo Sergio. Y aseguró, hablándole a su hermano “en donde esté”, que “cada día seguiremos firmes pidiendo justicia por vos, sólo así podrás y podremos descansar en paz”.

Junto a él estuvieron distintos referentes de los organismos de derechos humanos, como Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Taty Almeida, de Madres-Línea Fundadora, José Schulman, secretario nacional de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH) y Pablo Pimentel, titular de la APDH La Matanza. Al escenario también subió Alberto Santillán, el padre de Darío, asesinado junto a Maximiliano Kosteki en la represión del 26 de junio de 2002 conocida como la Masacre de Avellaneda.

Consultado por Contexto, Pimentel dijo estar “preocupado” e “indignado” por las maniobras del gobierno y los medios hegemónicos, que “crean un discurso para instalar que el caso ya está solucionado”.

Asimismo, criticó al juez de la causa, Gustavo Lleral, al considerar que “se equivocó el 20 de octubre cuando dijo que el cuerpo no tenía señales de golpes, ni de balas, ni de armas blancas”.

“No fue una declaración jurídica sino política, el mejor cierre de campaña que tuvo la alianza Cambemos para sostener que Santiago se ahogó, salvar a Gendarmería y decir que el Estado no tiene nada que ver”, lamentó el titular de la APDH La Matanza.

Pimentel exhortó al pueblo argentino a exigir que “haya una verdadera justicia” por Santiago Maldonado, y remarcó que “esta plaza y todas las plazas del país son el fueguito que hay que mantener todos los primero de mes”. En este sentido, adelantó que para la próxima marcha propondrá que haya un familiar de cada desaparecido en democracia y de víctimas la represión.

“Hay que persistir con la presencia en la calle, con el reclamo para impedir la impunidad, sobre todo la que consiste en el encubrimiento, en querer ocultar la responsabilidad de los que dieron las órdenes a las fuerzas de seguridad, de los que prácticamente convirtieron el desalojo de una ruta de la Patagonia en una cacería de inocentes. Creo que todo eso va a ser juzgado por la sociedad y va a ser conocida, en cada uno de sus detalles, la verdad que tratan de ocultar”, agregó Hugo Yasky.

El secretario general de la CTA de los Trabajadores y diputado electo por Unidad Ciudadana apuntó contra Macri, quien “desde el primer día es parte del encubrimiento y tiene como cómplices a los grandes medios de comunicación que forman parte del bloque dominante”.

“Esos medios han llegado al extremo de publicar versiones absolutamente antojadizas, noveladas, carentes de verdad, sin hacerse cargo después de presentar disculpas, de explicarse, ni siquiera de tener un gesto de piedad hacia los familiares, que fueron objeto de todo tipo de manoseo”, concluyó.