El eje de campaña promulgado por Cambiemos basado en la “Justicia independiente” vuelve a derrumbarse tras un año de presiones políticas que desembocaron en la renuncia de la procuradora general de la nación, Alejandra Gils Carbó, y que ahora arremeten contra el juez platense en lo Contencioso y Administrativo, Luis Federico Arias.

El magistrado se había destacado en el último año y medio por defender las garantías de los consumidores ante los tarifazos de luz y gas, así como también por la intervención en el conflicto docente o en violentos desalojos ordenados por el municipio en zonas vulnerables de la periferia platense.

En una maniobra cargada de irregularidades, el procurador general de la Suprema Corte, Julio Conte Grand, ordenó que se le inicie un jury a Arias por dos causas, una referente a la inundación de La Plata en 2013 –cuya investigación estuvo a cargo de Arias– y otra por una solicitada firmada por Arias para impedir la persecución judicial a Cristina Fernández de Kirchner, hecho que las autoridades interpretaron como una “actuación partidaria política”.

“Estoy con la conciencia tranquila de haber cumplido con mis funciones, tal como lo tuve previsto hace quince años. Ya venía anunciándose este desenlace”, dijo a Contexto el magistrado, que enfrentará el jury este jueves en el Senado bonaerense, donde un jurado definirá si se aprueba o no la acusación de Conte Grand. “A mí me armaron una causa penal por pedirle al fiscal Jorge Paolini que no divulgue datos que oficializaran víctimas de la inundación”, expresó.

La actuación dentro del caso por parte de Arias le valió conflictos con funcionarios que lo acusaron de obstruir la investigación, hecho que llevó al juez a denunciarse a sí mismo para dejar en claro su desempeño en la tarea. “Yo ya había sido juzgado por esa causa y un jurado determinó que no había ninguna irregularidad por mi actuación en esa investigación. Y ahora pretenden juzgarme por la misma causa, violando el principio de que nadie puede ser juzgado dos veces por la misma causa”, expresó el magistrado, quien aseguró “no tener duda” de que el pedido de jury está impulsado por causas “estrictamente políticas”.

Cabe recordar que el 28 de julio de 2016, el diario Clarín publicó una nota titulada “Uno por uno, los jueces y fiscales que atormentan al macrismo”. El artículo, firmado por Eduardo Paladini, iba encabezado por una foto del juez Arias, a quien sumaba a una suerte de “lista negra” que incluía nombres como el de la referente de Justicia Legítima, María Laura Garrigós, el fiscal Federico Delgado o la propia Gils Carbó.

Asimismo, mientras Clarín apunta contra funcionarios públicos encapsulándolos en la órbita de “la militancia K”, poco se dice del jurado encargado de sesionar sobre el jury, presidido por la presidenta de la Suprema Corte bonaerense, Hilda Kogan, de histórica vinculación con el radicalismo.

“¿A mí me imputan por una solicitada y me dicen que ‘hago política’, pero la jueza que preside la Corte es una militante radical? Claro, como pertenece a Cambiemos entonces no es una ‘jueza militante’”, dijo Arias, y agregó: “Su esposo fue consultor de Raúl Alfonsín, ella misma fue promovida por el propio Federico Storani dentro de la Corte”.
En tanto, el juez en lo Contencioso Administrativo advirtió que el gobierno “no obtendrá su renuncia” y que, de ser necesario, podría llevar el caso a una instancia de apelación a organismos internacionales.

El titular del juzgado Nº 1 en lo Contencioso Administrativo concluyó: “Quisimos que este sea un fuero que no pertenezca a la patria contratista sino un lugar del ciudadano, donde pudiera reclamar sus derechos. Este es el costo que pagamos por todo esto. Hay decisiones que irritaron al gobierno. Las imputaciones que me hace son una infamia”.

Por lo pronto, Luis Arias enfrentará el dictamen del juzgado en Senadores de la provincia mañana al mediodía. Si el jurado admite la acusación, el juez quedaría suspendido de pleno derecho.

En tanto, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) se pronunciaron en apoyo a Arias, así como también diferentes gremios de variadas vertientes ideológicas y asociaciones civiles de la ciudad de La Plata.