Agotadas todas las instancias, organizaciones sociales por un lado y vecinales por otro hicieron oír sus reclamos en la ciudad de La Plata. Por la mañana, la organización social Barrios de Pie instaló ollas populares para exigir que se declare la emergencia alimentaria. Esa protesta se replicó en diferentes puntos del país con bocinazos. Desde esta organización señalaron que la iniciativa “es una forma de llamar la atención del gobierno, debido a que las cifras de la pobreza no parecen hacerlo”.

Los números del INDEC respecto de los índices de pobreza del primer semestre de este año dan cuenta de una situación compleja. En términos generales, la pobreza disminuyó, pero en el conurbano bonaerense el indicador de indigencia trepó de 6,4 a 7,1% en solo seis meses. En el Gran La Plata, en tanto, se detectó una fuerte escalada de la pobreza, llegando a subir del 24,2 al 30,8%, es decir, 57 mil nuevos pobres. Estos números no incluyen al denominado casco urbano, por lo que son los barrios y las localidades los más castigados.

En el conurbano la indigencia trepó de 6,4 a 7,1% en solo seis meses. En el Gran La Plata hubo una fuerte escalada de la pobreza del 24,2 al 30,8%, es decir, 57 mil nuevos pobres en el primer semestre de 2017.

“Nosotros vemos que esto que nos moviliza, que tiene que ver con la malnutrición que detectamos en una cantidad importante de chicos. Capaz que no está todo el día en la agenda política ni en los medios, entonces nos parece importante hacerlo visible y que mucha gente sea parte de eso. Desde ese lado viene el bocinazo”, explicó a Contexto Mariano Marini, referente local de Barrios de Pie, organización que también se encuentra juntando firmas para lograr adhesiones a la ley de emergencia.

La semana pasada, esta organización social también realizó ollas populares, pero no obtuvieron respuestas. Por eso explicaron que, más allá de las modificaciones que pueden hacerse al proyecto de ley, es necesario que se declare lo más pronto posible ante el crecimiento de la pobreza. “Nosotros vemos cómo eso impacta en la demanda de los comedores comunitarios”, remarcó Marini.

Caravana por seguridad

Las otras cifras que escalan en La Plata son las de inseguridad. Es por ello que ayer la Asamblea Vecinal de Barrio Norte convocó a las 17 horas en 9 y 33 para dar comienzo a una caravana. Con un “bocinazo contra la inseguridad”, los vecinos recorrieron la ciudad pasando por la Comisaría Nº 2, Plaza Italia (donde se sumaron otras asambleas), la Legislatura bonaerense, la Fiscalía, el Palacio Municipal, la Jefatura de Policía del Ministerio de Seguridad y finalmente la Casa de Gobierno.

Según precisaron en diálogo con este medio, quieren lograr que el intendente Julio Garro gestione una reunión con el ministro de Seguridad de la provincia Cristian Ritondo. Desde esta cartera los vecinos platenses ya han sido atendidos, pero señalan que “fue algo más administrativo”, por lo que quieren ser recibidos directamente por su titular.

“Nosotros no queremos que nos hagan un expediente. Nosotros vamos a charlar a ver qué soluciones podemos encontrar en forma conjunta”, dijo a Contexto José “Pepe” Rusconi, integrante de la asamblea convocante.

A pesar de haber tenido reuniones con autoridades municipales y provinciales, los vecinos no han tenido soluciones a sus problemáticas y los acuerdos, como más presencia policial en la zona, no han sido cumplidos.

“Hay una gran inseguridad, hay delitos en forma constante y es una cuestión que venimos advirtiendo desde febrero y no vemos resultados positivos”, remarcó Rusconi.

Recientemente, el concejal Gabriel Bruera denunció que la mitad de La Plata está sin patrullaje policial. En una entrevista con este medio, el ex secretario de Seguridad local, Guillermo Escudero, ratificó ese dato y detalló que el plan de patrullaje fue desmantelado por el intendente Julio Garro.

“Ese plan establecía que las 24 horas del día, los 365 días del año, en esas zonas debía haber un patrullero de manera preventiva. De las 89 zonas que componían La Plata, cuando asumió el nuevo intendente había una cobertura del 95%. Hoy ese porcentaje descendió a un 55%. Casi la mitad de la ciudad está abandonada”, señaló Escudero.