Los trabajadores y trabajadoras de los Equipos Comunitarios de Salud, antes conocido como Programa Médicos Comunitarios, vienen denunciando en las últimas semanas el desfinanciamiento de la política pública que brinda atención primaria en los barrios por decisión del Ministerio de Salud de la Nación, a cargo de Jorge Lemus, cartera de la que depende.

Los profesionales sostienen que Lemus les bajó la orden a los municipios para que, a partir del año que viene, sus salarios, que hoy son de 11.800 pesos, se reduzcan en un 20% en el marco de los recortes de los montos destinados a esta política sanitaria en el presupuesto en Salud para 2018.

“Además, nos enteramos de que nuestros contratos, que se renuevan cada tres meses, dejarían de existir en 2021”, dijo a Contexto Belén Garruti, delegada de ATE en Salud y odontóloga en el Centro de Salud Nº 41 ubicado en Altos de San Lorenzo.

El exministro de Salud de la Nación, Daniel Gollan, afirmó a Contexto que la intención de Lemus con el programa “es transferirlo a los municipios y a las provincias, cuando antes tenía una cohesión nacional”.

“Era un sistema de atención homogéneo, igual en todas las provincias del país, para que luego se opere de acuerdo con la realidad de cada región”, agregó.

El funcionario durante el segundo gobierno de Cristina Kirchner aseguró que “el Ministerio de Salud de la Nación ha ejercido presión para conseguir que por lo menos los municipios o las provincias se hagan cargo de parte de los salarios”. En La Plata, la continuidad dependerá de la postura que adopte el intendente Julio Garro.

Por este motivo, hoy, desde las 11 hs, los afectados hacen un paro y se concentran en las puertas del Municipio donde llevarán a cabo una radio abierta por pedir por sus puestos de trabajo. “Vamos a exigir una audiencia con Garro para firmar un contrato en el que se comprometa a reconocernos como trabajadores municipales”, dijo Garruti.

La odontóloga añadió que desde que asumió Garro los trabajadores han tenido reuniones con funcionarios de la Secretaría de Salud, quienes no han hecho otra cosa que promesas.

Otro conflicto que viven los trabajadores es que no han tenido aumentos salariales en lo que va del año. Anteriormente estaban alineados a los incrementos paritarios acordados a nivel nacional. “Alguien se tiene que hacer cargo del aumento de este año. El secretario de Salud de Garro (Germán Niedfeld) nos dijo que le reclamemos por los sueldos a Nación, pero sabe muy bien que a nivel nacional el programa no existe más, está acéfalo”, remarcó la delegada de ATE.

En el Gran La Plata hay 46 Centros de Atención Primaria de la Salud, donde trabajan 160 profesionales entre pediatras, médicos generalistas, ginecólogos, obstétricas, psicólogas, trabajadores sociales, odontólogos, enfermeras y promotoras de la salud. El perfil del programa creado en 2004 es su anclaje en el territorio para garantizar el derecho a la salud en los barrios.

En la misma línea que los trabajadores platenses del programa, en lo referido al desfinanciamiento progresivo de esta política, Gollan afirmó que “en general se plantea una disminución anual del programa de entre el 20% y el 25% hasta su desaparición o que cada provincia o municipio lo asuma”.

Durante el gobierno municipal de Pablo Bruera, los médicos comunitarios también pedían por su pase a planta, para salir de su situación de precarización de becas renovables cada tres meses. La diferencia es que, en aquel entonces, el Estado nacional sostenía el programa. Incluso Gollan presentó en abril de 2015 un proyecto de ley para fortalecer en capacitación y recursos humanos y de insumos a Médicos Comunitarios. Ese proyecto actualmente está detenido en la Cámara de Diputados.

La Plata no es la excepción en la provincia

La crisis que vive el programa de Médicos Comunitarios de La Plata no es un hecho aislado. El miércoles último, legisladores del FpV y veinticinco secretarios de Salud de municipios bonaerenses se reunieron en el Anexo del Senado. Allí expusieron en común el deterioro de la salud pública provincial producto de los recortes de programas y la subejecución del presupuesto de la gestión de María Eugenia Vidal.

Entre los programas a los que hicieron referencia se encontraba justamente el de Médicos Comunitarios. Quien mencionó el desplazo del Estado nacional en el sostenimiento de la política sanitaria fue Alejandro Collia, secretario de Salud de La Matanza y exministro de esa área. Sostuvo que su dependencia deberá absorber a veinte médicos comunitarios de La Matanza que ya fueron notificados del fin del programa en aquel distrito.

En aquel encuentro, los veinticinco municipios que gobiernan intendentes afines a Unidad Ciudadana coincidieron en las dificultades que atraviesan en cuanto a la puesta en práctica de Médicos Comunitarios por la falta de apoyo de Nación: atraso en los pagos, propuestas para que el Municipio se haga cargo de los salarios y distintas modalidades para quitarse la responsabilidad.

Este corrimiento del Estado para mantener el acceso a la salud en los barrios va de la mano con el aumento de la Tasa de Mortalidad Infantil (TMI) en la provincia de Buenos Aires. Tras cinco años seguidos en los que la caída de este factor fue continua, se registró un repunte del 0,04% en 2016, según advirtió la Fundación Soberanía Sanitaria (FSS) en base a datos oficiales del Ministerio de Salud bonaerense, que todavía no notificó las causas de este aumento.

Nicolás Kreplak, el presidente de la FSS, consideró en diálogo con Página/12 que los principales problemas que dan cuenta de esta suba son la “subejecución del presupuesto (de la salud), la reducción de las líneas de trabajo territorial y de prevención, y la falta del brazo del Estado para equiparar las desigualdades que genera el mercado”.