Los vecinos del sur de La Plata siguen reclamando por un plan de infraestructura y una tarifa diferenciada al ser barrios electrointensivos. Muchos de los platenses que habitan en Arana, Ignacio Correas, Villa Garibaldi, Villa Elvira y Parque Sicardi no cuentan con otro servicio que no sea la energía eléctrica. Con este escenario, los constantes aumentos que el gobierno nacional aplica impactan de lleno en los bolsillos de los vecinos.

Según explicaron a Contexto desde la organización barrial Sikardi Florece, en Sicardi las facturas que reciben son de mínima de 2.000 pesos y en algunos casos el aumento llega hasta un 300%, aunque advierten que estas subas no se condicen con el consumo, porque los mismos frentistas reconocen que “no están en todo el día en su casa”.

Cuando el ministro Juan José Aranguren comenzó con aumentos, los vecinos comenzaron a exigir una tarifa diferenciada ante la empresa EDELAP, basada en una vieja resolución del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) que disponía una reducción de la tarifa ante la ausencia de otros servicios.

Esta presentación colectiva va a ser llevada al Organismo de Control de Energía Eléctrica de la provincia de Buenos Aires (OCEBA). En caso ser rechazada, presentarán una demanda judicial.

Los vecinos de esta zona explicaron que, a su vez, cuando exceden los 1.000 kilowatts son multados. Pero, al depender de la electricidad para sacar agua, por ejemplo, no pueden hacer ahorro de energía. “Es como cobrarle una multa de velocidad a una ambulancia porque pasa un semáforo en rojo”, dijo a Contexto German Burruchaga, frentista de esta localidad.

El sábado, realizaron una “Mateada por un Hábitat Digno y una Tarifa Justa”, con la presencia de los candidatos a concejales por Unidad Ciudadana, Cristian Vander y Catalina Caminos Lagorio, el integrante del CEPIS, Mariano Lovelli, el exsecretario nacional de Acceso al Hábitat, Rubén Pascolini, y referentes de las organizaciones Sikardi Florece y el Colectivo de Barrios en Desarrollo. En este encuentro, además de la cuestión tarifaria, se hizo hincapié en la infraestructura de los barrios, destacando la necesidad de un plan de ordenamiento.

“Las calles se convierten en intransitables, sobre todo los días de lluvia, y los días posteriores a la lluvia, hasta una semana después, se hace imposible poder salir con el auto”, dijo a Contexto Victoria Mendieta, vecina del lugar. “Lo que hace el municipio son parches”, destacó.

“Todo el crecimiento del barrio nunca fue acompañado por obras e infraestructura. La diferencia está en que antes en Parque Sicardi, hasta hace cinco años, había muchísimas menos familias que las que hay hoy en día”, explicó Mendieta.

En ese sentido, el arquitecto platense Pascolini remarcó que en los últimos años “en La Plata la población creció un 25% y la superficie urbanizada un 125%. Esto no es vivir más cómodos, lo que se hizo es expandir la ciudad generando que haya una gran parte de la población que no accede a los servicios públicos”, al tiempo que destacó la importancia de la organización de los vecinos.

El reclamo por la situación de las calles lo han llevado a la Delegación municipal y al Municipio, pero no tienen soluciones. “Siempre nos reciben pero nunca han solucionado nada. Presentamos notas, nos dicen que lo van a evaluar pero no han llevado a cabo nada”, dijo Burruchaga.

“Vos venís para el casco urbano y ves que están pintando y haciendo arreglos de maquillaje, pero las cosas profundas que necesitamos en el barrio no estan. Esta mirada de modelo de ciudad tiene barrios adentros y barrios afuera. Nosotros nos sentimos como un barrio que está fuera de su visión”, remarco el vecino de Sicardi.

Plan Hidráulico

En el sur de La Plata los vecinos están preocupados por un plan de obras hidráulicas que lleve tranquilidad ante las grandes lluvias. En ese marco, han apelado tanto al Municipio como a Provincia, de quien dependen la limpieza de los arroyos, para que les brinden respuestas.

En la actividad del día sábado, una vecina de la zona de calle 1 y 630, conocida como Barrio Cajade, remarcó que en el último año se inundaron siete veces. “En la última gran lluvia le entró medio metro de agua en las casas. Ellos han gestionado y han ido al Concejo Deliberante. Han agotado todas las instancias administrativas, pero hasta ahora no han recibido ninguna respuesta”, relató Burruchaga