Tras ser citada a indagatoria por el juez federal Carlos Bonadio, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner ofreció una conferencia de prensa para denunciar la creciente “persecución” a pocos días de las próximas elecciones legislativas.

“Hacemos responsable a Mauricio Macri de persecución política, degradación de nuestra democracia, del uso partidario, obsceno, imposible, inconstitucional, donde el Poder Judicial actúa como una fuerza de tareas del Poder Ejecutivo”, dijo la candidata a senadora nacional por Unidad Ciudadana desde el Instituto Patria, y agregó que el presidente somete “a la democracia argentina a un estado de shock”.

Bonadio resolvió el lunes pasado llamar a declarar a Cristina y a varios de sus exfuncionarios en la causa por “encubrimiento” y “traición a la patria”, iniciada a partir de una denuncia del fallecido fiscal Alberto Nisman por el Memorándum firmado con Irán para esclarecer el atentado a la AMIA del 18 de julio de 1994.

Para la exmandataria, esa citación fue “un acto de campaña” que cruzó “todo los límites democráticos”, donde “el juez más desprestigiado de la Argentina” pretende “manipular el proceso electoral creando un clima de persecución política intolerable e inaceptable”.

En este marco, y tras proyectar un video con el oscuro historial de Bonadio, Cristina adelantó que después de las elecciones del 22 de octubre realizará una presentación ante la ONU porque el Memorándum no es judicializable.

“Estamos no sólo ante un pedido de indagatoria y una persecución que vulnera per se la Constitución, sino también las atribuciones que tiene la Argentina como Estado miembro de las Naciones Unidas”, sostuvo luego de citar algunos fragmentos del Capítulo VI sobre “Arreglo Pacífico de Controversias” de la Carta de la ONU.

Sobre el “deterioro” de la democracia, Cristina señaló que “es consecuencia de una política deliberada, de debilitamiento y destrucción de algunas garantías básicas del Estado de derecho”.

“Esta política está dirigida, avalada o al menos autorizada por el propio presidente Macri y tiene como objetivo un uso ilegítimo de los recursos y poderes del Estado, una política dirigida a consolidar un poder político extraordinario, partidario, con una concentración de poder inédita y, por cierto, peligrosa para nuestra democracia”, advirtió.

Al respecto, ejemplificó con “algo inédito desde el advenimiento de la democracia”, la existencia de “listas negras” del presidente, que contienen los nombres de más de quinientas personas a las que le gustaría enviar “en un cohete a la Luna” para acabar con “los problemas de la Argentina”.

“Sé que debo encabezar esa lista. Tengo la certeza absoluta. Y también tengo la certeza de que si me mandan en cohete a la Luna, suponiendo que la misión tuviera éxito, me moriría porque en la Luna no hay vida. Con lo cual, no me resta más que pensar que se trata de un eufemismo de que nos tendrían que desaparecer”, cuestionó la exmandataria.

Cristina apuntó, además, el “deterioro de las garantías electorales”, como ocurrió con la manipulación de los datos del escrutinio de las PASO, o con la actuación de la Gendarmería en ese mismo proceso electoral, “sometiendo a fiscales y a ciudadanos como nunca se ha visto en democracia”.

También habló del “deterioro de las libertades públicas”, de “las garantías jurídicas”, de “la intimidad y la violación de los datos personales”, y “el ataque a organizaciones sociales y sindicales, en la búsqueda de su estigmatización y criminalización”.

Cristina repudió por último el “deterioro de la seguridad ciudadana, simbolizada en el caso de Santiago Maldonado”, el joven desaparecido desde el 1° de agosto durante la represión de la Gendarmería en la comunidad mapuche de Cushamen, provincia de Chubut.

Antes de finalizar, indicó que “este agravamiento está directamente vinculado con la economía”, que “no da los resultados esperados”, una economía basada en un feroz endeudamiento, donde “el consumo no repunta” y “todos los índices inflacionarios vuelven a volar”.

Denuncia contra Vidal

Durante la conferencia de prensa, Cristina estuvo acompañada por su segundo en la lista de senadores, Jorge Taiana, y los principales candidatos a diputados nacionales de Unidad Ciudadana por la provincia de Buenos Aires, entre ellos Fernanda Vallejos, Roberto Salvarezza, Vanesa Siley, Leopoldo Moreau, Daniel Scioli, Fernando Espinoza y Mónica Macha.

Los tres últimos candidatos fueron atacados el domingo por María Eugenia Vidal, con acusaciones similares a las que ya había hecho antes de las PASO. “Fueron cómplices de las mafias y del narcotráfico o miraron para otro lado”, dijo la gobernadora en el programa La Cornisa de Luis Majul, periodista alineado a Cambiemos.

Macha confirmó a Contexto que ayer radicó una denuncia ante la Justicia de La Plata para que Vidal “presente las pruebas de semejante acusación”.

“Es una acusación que no tiene ninguna consistencia. Se trata de una estrategia mediática para generarnos un daño moral como candidatos”, dijo la actual senadora bonaerense y añadió que, mientras la gobernadora hace “denuncias falsas e irresponsables”, en la provincia “está creciendo el consumo de paco, algo que tiene que ver con cuestiones sociales”.

“Vidal acusa a candidatos de las listas opositoras para evitar hablar de la verdadera situación que se vive en la provincia de Buenos Aires, donde todos los días crece la pobreza, el desempleo y la inseguridad. Pero también para ocultar lo que tienen preparado para después de las elecciones: un achicamiento del sistema sanitario, transformaciones del sistema educativo en términos de una nueva colonización, reformas previsionales y flexibilización laboral”, alertó Macha.