Los vecinos del Gigante del Oeste, que en reiteradas ocasiones denunciaron ser parte de una “zona liberada” por el gobierno municipal y la Policía, volvieron a sufrir un nuevo hecho delictivo que dejó en evidencia las falencias del barrio de Lisandro Olmos.

El martes, una vecina llegó a su casa y se encontró con el alambrado perimetral roto y la reja arrancada. Al ingresar vio que su casa había sido desvalijada. A unos metros, un colectivo de la línea Oeste 27, que termina su recorrido ahí, estaba encajado en el barro y bloqueaba la única entrada del barrio. La policía se vio imposibilitada de entrar y los vecinos de salir.

“Otra vez volvemos a sufrir hechos de inseguridad. Esto se había cortado, hace veinte días atrás hablamos con el subcomisario y con el jefe regional y nos pusieron un móvil por veinte días; terminaron esos días y sucede esto. Qué casualidad”, explicó a Contexto Daniel Santú, vecino, quien recordó que el fin de semana otro frentista fue interceptado en el ingreso del barrio y le robaron sus pertenencias.

Nacido gracias al PRO.CRE.AR., el Gigante del Oeste tiene muy pocos años de existencia. En las tierras ubicadas entre 47 y 52 y entre 173 y 177 viven 423 familias, que suelen encontrarse con diferentes dificultades además de la inseguridad, entre ellas, las calles anegadas, la falta de luminaria y mantenimiento.

Cabe recordar que, tras sufrir una serie de importantes robos, los primeros días de septiembre se movilizaron a la Municipalidad para llevarle al intendente Julio Garro un petitorio con todas las demandas, teniendo la inseguridad como una de las principales preocupaciones. Más allá de entregar el pliego, nunca recibieron respuestas, y este hecho visibilizó nuevamente la situación que atraviesan, por lo que solicitarán una audiencia con las autoridades municipales.

“Apenas asumió Garro vino con su equipo de trabajo donde anotaron todas las demandas. Nosotros esperamos que nos convoque para hacer un trabajo organizado con prioridades”, recordó Santú. “No nos volvió llamar, y después nos dejaron de atender el teléfono. En esa recorrida se sacó fotos, pero después no actuó en consecuencia”, agregó.

Ante los hechos de inseguridad sufridos esta semana, los vecinos realizarán una nueva asamblea para determinar los pasos a seguir, pero no descartan volver a acercarse a la Municipalidad platense.