“En vez de regalar en Plaza de Mayo, que vayan a vender a la feria”, dijo el titular de la cartera de Agroindustria de la Nación Ricardo Buryaile en septiembre de 2016, cuando los trabajadores de la tierra habían realizado un “verdurazo” para denunciar la situación que atravesaba el sector.

Sin respuestas, en medio de una crisis, los productores frutihortícolas tomaron la propuesta del terrateniente devenido en ministro y realizaron ayer un “feriazo” en diferentes plazas del país para volver a reclamar políticas públicas para la agricultura familiar.

“Somos quienes producimos más del 65% de los alimentos que comemos día a día en nuestras casas. Producimos verduras, yerba, carne, leche, frutas, quesos, huevos. A pesar de la dignidad de nuestro trabajo, las condiciones en las que vivimos, producimos y comercializamos son muy precarias. Las economías regionales de nuestro país están sufriendo desde hace años una crítica situación por las políticas dirigidas al sector, que el gobierno de Macri profundiza y agrava”, explicaron en comunicado desde la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT), una de las organizaciones convocantes.

Buryaile “tiene una capacidad de ignorancia terrible. Lo que tiene que entender él es que nosotros somos productores para un mercado. No somos huerteros para vender en ferias; necesitamos un mercado”, dijo a este diario Nestor Villacorta, referente del Frente Agropecuario Regional Campesino (FARC).

“Hemos llegado a un tope en el que prácticamente no podemos más con la situación”, dijo a Contexto Eber García, referente del Movimiento de Trabajadores Excluidos rama Rural. “Los productos que ocupamos para preparar los terrenos y los insumos tienen un costo en dólares, y cuando nos pagan la verdura es en pesos argentinos, y nos pagan una moneda. Ya no aguantamos, necesitamos que el gobierno tenga una política clara para nuestro sector”, explicó.

Cabe destacar que los pequeños productores vienen padeciendo una crisis con ayuda casi nula del gobierno. La disparidad entre el dinero que recibe el productor y lo que paga el consumidor, los insumos dolarizados, el aumento de los servicios, la baja del consumo, la dificultad del acceso a la tierra y los destrozos ocasionados por el temporal del 5 de febrero son algunas de las problemáticas que atraviesan hoy los pequeños productores de nuestra región.

Lejos de brindar soluciones, el gobierno de Cambiemos avanzó también con la Secretaría de Agricultura Familiar, convirtiéndola en una subsecretaría, disminuyendo así recursos y presupuesto, al tiempo que modificó las condiciones del Cambio Rural, dejando así a los trabajadores de la tierra sin asesoramiento técnico.

“Están desmantelando todo, están tratando de desanimarnos y están importando verdura de Chile, de Brasil carne de cerdo y de ganado, están tratando de acorralarnos”, dijo García. “Prácticamente estamos abandonados por este gobierno”, agregó.

Ayer, a diferencia de otras oportunidades, los pequeños agricultores vendieron sus productos para costear gastos, pero sobre todo para evidenciar la diferencia entre el precio de la quinta y el de la góndola. Así, en Plaza de Mayo se podía conseguir un kilo de lechuga a 7 pesos, cuando en un supermercado este monto asciende a 57 pesos, es decir, ocho veces más, o un kilo de tomate a 16 pesos, cuando en algunos comercios llega a valer 60.

“Este gobierno viene haciendo todo mal respecto de la agricultura familiar”, consideró Villacorta, quien recordó la poca asistencia que recibieron tras el temporal de febrero.

Para el integrante de FARC, si el gobierno sigue con la política de “abrir las importaciones, está claro que quiere hacernos desaparecer”.

Finalizado el feriazo, Villacorta explicó que el “gobierno sigue haciendo oídos sordos”, al no ser atendidos por nadie. Si bien les adelantaron que en unos días podría atenderlos personal de Agricultura Familiar, los productores exigen que sea Buryaile quien los reciba. “Quedó abierta la negociación para que nos confirmen una audiencia”, detalló.