“Resistencia a Desaparecer”: un documental sobre los responsables empresariales del caso Maldonado

El material audiovisual, que será estrenado este sábado en Argentina y otros países del mundo, muestra cómo el Estado planificó la estigmatización y represión a la comunidad mapuche, en sintonía con los intereses de Benetton, Lewis y las sociedades rurales. Un entramado económico que está detrás de la desaparición forzada de Santiago Maldonado.

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¿Qué hicieron con Santiago Maldonado? ¿Cuáles son los intereses económicos que hay detrás de la nueva persecución a los pueblos originarios, convertidos hoy en enemigos públicos? Esas fueron las dos preguntas que dispararon una profunda investigación de la Agencia Cadena del Sur, integrada por periodistas y comunicadores de la provincia de Santa Cruz.

Los resultados de esas indagaciones fueron plasmados en el documental Resistencia a Desaparecer, que será estrenado este sábado 30 de septiembre en más de 270 locaciones de toda la Argentina y también de países como Canadá, Colombia y España, para después difundirlo de manera libre por Internet. En La Plata será transmitido a las 17.30 y a las 22.30 por TV UNLP.

En el trabajo intervinieron María Valeria Di Croce, directora de Cadena del Sur, Sebastián Premici (investigación periodística), Roberto Brandana (montaje) y Víctor Hugo Morales (voz en off).

Resistencia a Desaparecer busca poner luz sobre la oscuridad del poder económico que abonó el contexto para que el 1° de agosto último, durante un operativo de la Gendarmería en la Pu Lof en Resistencia de Cushamen, Chubut, se produjera la desaparición forzada de Santiago Maldonado.

“El documental le pone rostro a empresarios de Chubut, Río Negro y Neuquén, además de Joe Lewis y la familia Benetton, que son los más conocidos. Se explica cómo se da la interrelación de las entidades rurales, puntualmente la Sociedad Rural (SRA) de Esquel y la Confederaciones Rurales Argentinas (CRA)”, dijo Premici en diálogo con Contexto.

Estos empresarios y terratenientes, junto al Estado nacional y los gobierno provinciales, empezaron a instalar la idea de un “terrorismo mapuche” con el objetivo de justificar la represión y expulsión de los pueblos originarios de sus tierras ancestrales.

Según detalla Resistencia a Desaparecer, el proceso se da con mayor fuerza desde el 24 de marzo de 2016, cuando el presidente Mauricio Macri estuvo de vacaciones en la estancia Lago Escondido del magnate inglés Joe Lewis.

Pocos meses después, llegaría a Esquel Pablo Noceti, mano derecha de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, para hacer tareas de inteligencia en la región. El 30 de agosto de 2016, el funcionario elevó un informe secreto para abonar la teoría de los “mapuches terroristas”, en consonancia con el lobby de las patronales agropecuarias. Y más tarde arribarían unos doscientos gendarmes a la ciudad del Maitén, a pocos kilómetros de la estancia Leleque de Benetton, para protagonizar la primera represión en la Pu Lof en Resistencia de Cushamen, el 10 de enero de este año.

El documental también deja en claro que, a diferencia de lo que sostiene la ministra de Seguridad, Noceti no estaba de paso en Chubut durante la segundo ataque de Gendarmería a la comunidad mapuche, el día en que desapareció Santiago, sino que coordinó el operativo ya desde el 31 de julio en Bariloche con todas las fuerzas de seguridad federales y provinciales de Río Negro y Chubut.

“Benetton no está interesado en reprimir a la comunidad mapuche por la tierra, ni por las ovejas, ni por la industria textil. Benetton tienen 900 mil hectáreas y lo que está en conflicto en la estancia Leleque de Cushamen son apenas 1.300 hectáreas. Acá lo que realmente está en juego son cuestiones más geopolíticas: la lucha de Benetton de poder extraer minerales o quedarse con las cuencas hídricas, es decir con el acceso al agua”, remarcó Premici.

De esta forma, un día antes de cumplirse dos meses de la desaparición forzada de Santiago, el documental develará quiénes son los responsables empresariales del caso.

Como afirma Premici, “el principal temor de estos empresarios es que con las recuperaciones territoriales se les ponga en jaque el dominio geopolítico”.

“Algo muy similar sucede en Vaca Muerta, donde también se empezó a reprimir a las comunidades indígenas que están dentro del área que concentra recursos hidrocarburíferos convencionales y no convencionales”, completó el periodista.