La desaparición de Santiago Maldonado en el marco de la represión al pueblo mapuche de Chubut puso en agenda nacional las denuncias que las múltiples comunidades de pueblos originarios mantienen sobre la presencia de corporaciones y privados en territorio nativo. Por eso ayer, mientras en la Cámara de Senadores del Congreso de la Nación se discutía la prórroga a la ley que impide los desalojos de las comunidades indígenas, se realizó una marcha para exigir su aprobación. La Cámara Alta dio media sanción a la norma.

Se trata de la Ley Nº 26.160, que declara la emergencia y suspende los desalojos por el plazo que dure esa emergencia, al tiempo que dispone “la realización de un relevamiento técnico –jurídico– catastral de la situación dominial de las tierras ocupadas por las Comunidades Indígenas”.

Finalmente ayer, con el vencimiento de la prorroga votada hace cuatro años en el horizonte, el Senado aprobó por unanimidad con 62 votos positivos la norma que extiende por cuatro años más la norma que impide el desalojo.

La oposición, en sus distintas variantes, defendió el proyecto, y los oradores remarcaron que el plazo para la prorroga no se podía reducir a menos de cuatro años, entre otras cosas, por la complejidad del relevamiento territorial que prevé esa ley y que recién se encuentra en un 50%.

“Hoy se visibiliza en Chubut tras lo sucedido con los mapuches en Cushamen, pero es igual en todo el país”, dijo a Contexto la referente mapuche de la Coordinadora de Originarios en Lucha, Margarita Peñailillo.

La Ley Nº 26.160 fue sancionada en noviembre de 2006 con el objetivo principal de declarar la “emergencia en materia de posesión y propiedad comunitaria indígena” por el término de cuatro años. De las más de 1.500 comunidades registradas en a nivel nacional en el INAI, Instituto Nacional de Asuntos Indígenas, solo cuatrocientas tienen las carpetas del relevamiento y otras cuatrocientas están en curso.

El 23 de noviembre vence la prórroga votata hace cuatro años, por lo que es imperioso para los pueblos originarios que Diputados también apruebe la norma votada ayer en el Senado.

“Se había llegado a un consenso en que la ley se prorrogue por cuatro años. Ahora, en los últimos días, el oficialismo bajó una línea para que se prorrogue por menos de dos años, lo cual nos abre una nueva incertidumbre, porque podría más adelante volver a rediscutirse, con un parlamento ya modificado. Es muy complejo”, dijo a Contexto el abogado y referente de Pueblos Originarios de la CTA, Benito Espíndola.

“Si nos tocan una, apenas una, coma de este proyecto sería muy complicado sostenerlo. Esta semana se reunieron más de doscientos dirigentes de todo el país y piensan quedarse hasta tanto se dé una respuesta satisfactoria a las comunidades”, expresó Espíndola. Y agregó: “Todas las campañas de estigmatización y criminalización, donde pintan a los mapuches de terroristas, tienen que ver con esta ley. Están preparando el terreno para ponerle un freno a esta legislación que obliga al Estado a darle una delimitación específica a estas tierras que históricamente han pertenecido a los pueblos originarios”.

“Todas las campañas de estigmatización y criminalización, donde pintan a los mapuches de terroristas tienen que ver con esta Ley. Están preparando el terreno para ponerle un freno a esta legislación.”

Por su parte, el miembro de la comunidad cordobesa comechingón de San Marcos Sierras, Elías Tulián, dijo a Contexto: “Entendemos que hay intereses poderosos sobre estas tierras. Hay reservas de agua y petróleo. Claramente, vienen por ese territorio para desmontar y poner soja o explotar minerales. Benetton tiene poco menos de un millón de hectáreas en el sur”.

En las resoluciones del XI Encuentro Nacional de Naciones y Pueblos Originarios el pasado 9 y 10 de setiembre en Rosario, dejaron claro que “si la ley no se prorroga los pueblos originarios vamos al exterminio definitivo, y vienen por las ultimas tierras que nos quedan a las comunidades”.

“No se va a permitir que sigan avanzando con el genocidio silencioso, hostigamiento, represión y persecución a todos los hermanos originarios”, fue la consigna que los pueblos originarios de Argentina dejaron en claro ayer.