Como ha hecho a lo largo de todo el año, en la reunión de ayer el MinCyT estiró la confirmación del ingreso de los quinientos becarios del CONICET a las Universidades nacionales. Los científicos señalan que las autoridades juegan al “desgaste” para torcer a las organizaciones y tercerizar las condiciones laborales.

El Ministerio de Ciencia y Técnica que encabeza Lino Barañao continúa dilatando la incorporación de los quinientos investigadores del sistema científico en Universidades nacionales. Ayer los funcionarios y las organizaciones que representan a los científicos tuvieron una reunión que habían pautado la semana pasada como requisito para que se levante la toma del Polo Científico, aunque las autoridades apostaron nuevamente al desgaste y prorrogaron precisiones para el martes próximo.

Hay dos factores que preocupan a los becarios y científicos en relación con las postergaciones del macrismo para las incorporaciones: las reiteradas ausencias en las reuniones de la comisión mixta de funcionarios de la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU), área que articula los convenios con las Universidades, y la cercanía para que se venza el plazo –el 13 de octubre– que tienen los científicos para firmar los contratos, sin que hasta el momento haya en estos las modificaciones que exigen.

El martes pasado, las partes habían llegado a un cuarto intermedio, a través del cual los científicos levantaron la toma a cambio de que el CONICET y la SPU avanzaran en los dos principales pedidos laborales: salariales y de estabilidad. Estos ejes habían sido el motivo por el cual las organizaciones tomaron pacíficamente durante una semana la sede porteña del MinCyT, luego de que Barañao incumpliera el acta firmada en diciembre de 2016 tercerizando los ingresos.

“Nos fuimos preocupados de la reunión porque nos dijeron de nuevo que necesitan tiempo. Les preguntamos si lo que se estaba trabajando iba en el sentido de lo que nosotros reclamamos, pero no tuvimos confirmación acerca de eso, que es lo principal. Y nos llamó la atención porque esperábamos algo más firme como respuesta”, dijo a Contexto Guadalupe Maradei, miembra de la Red Federal de Afectados y presente en el encuentro.

“Siguen con las promesas de que van a cambiar las cosas de acuerdo con lo que les pedimos, pero lo que hacen es seguir dilatando para que nos desgastemos”, señaló en diálogo con este medio Flavio Sives, delegado de ATE-CONICET de La Plata.

En el contrato que les acercó el CONICET a los científicos dos semanas atrás, ofrecía incorporarlos a Universidades nacionales no como investigadores sino como docentes jefes de trabajos prácticos con dedicación exclusiva, con contratos concursables cada dos años sujetos al presupuesto universitario, lo que los podría dejar sin trabajo si hay cambios en ese presupuesto. En segundo lugar, los contratos tienen una rebaja salarial del 30% con respecto al ingreso a la planta en el CONICET, condición que los investigadores habían conseguido tras superar las instancias de evaluación correspondientes.

Esos dos puntos son innegociables para las organizaciones y ayer por enésima vez no tuvieron respuestas al respecto. Al mismo tiempo, el macrismo sigue pisoteando el acta firmada en diciembre de 2016 que significó el levantamiento de la toma, por lo que la confianza en los funcionarios está minada.

El único avance de la reunión de ayer por parte de los funcionarios del CONICET fueron detalles sobre la incorporación de 63 de los 415 becarios, quienes no tienen cargos en Universidades y serán incluidos en otros organismos del área de ciencia, como el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CONEA).

En la reunión de la comisión mixta con los científicos estuvieron los funcionarios del CONICET Alan Temiño, gerente de Asuntos Legales, y Alberto Arleo, gerente de Recursos Humanos; del MinCyT estuvo Agustín Campero, secretario de Articulación Científico Tecnológica de esa cartera.

Quienes otra vez pegaron el faltazo a la reunión fueron los integrantes de la SPU, parte importante para llegar a un acuerdo. “La SPU se negó a participar de las reuniones a pesar de que el convenio pertenece a esa cartera. En las comisiones mixtas siempre falta esa parte y eso genera estas dilaciones, malos entendidos y confusiones”, afirmó Guadalupe Maradei.

“Nos patearon para la semana que viene, y para ese entonces vamos a estar a solo una semana del 13 de octubre, fecha límite para la firma de los contratos. Por eso decimos que buscan que nos cansemos”, añadió.

Las organizaciones que representan a los becarios y científicos no tienen pensado realizar medidas de fuerza hasta la martes próximo, cuando tengan otra reunión. Ese día esperan tener novedades concretas con respecto a los temas de estabilidad y salario. En caso de no ser así, evalúan volver a tomar el Polo Científico para también informar sobre los nuevos recortes que planea el macrismo para el presupuesto 2018 destinado al sector de CyT.