Por Roberto Vota

Entre el 4 y el 13 de agosto se realizó en Londres el Campeonato Mundial de atletismo, una de las citas más importantes de la especialidad. Los mejores atletas del planeta, todos juntos, en un mismo lugar, y entre ellos diez argentinos. Deberían haber sido once, pero la gran noticia por el embarazo de Viviana Chávez se tradujo en la no participación de la misma en el evento. Diez argentinos es cifra récord, ya que la máxima cantidad había sido en Tokio 1991 y Moscú 2013, con ocho representantes.

El sábado 5 comenzó la acción argentina con el lanzamiento de martillo de Jennifer Dahlgren y sus tres nulos que la dejaron fuera de competencia. Hay dos atenuantes: se enteró de su clasificación unos días antes de dicha cita y por la lluvia caída durante el calentamiento se resbaló, golpeó su muñeca y se le inflamó de tal manera que debería haber abandonado la competencia. Por su carácter, eso era impensado. Ese mismo día, Leandro Paris fue 7° en su serie de 800 metros. No pasó de ronda, pero bajó su marca personal a 1’47”09, algo que no es fácil pensando que tiene 22 años y es su primer Mundial. En diálogo con el programa Derecho al deporte, el puntano dijo “conseguir fondos para viajar y todo es muy difícil, entonces uno se tiene que adaptar a lo que tiene. El atletismo no está popularizado en Argentina. Hay mucho futuro, pero hay que ayudarlos para que puedan progresar y dar ese salto de calidad”.

El domingo hubo cuatro argentinos en acción. Germán Chiaraviglio, uno de los máximos exponentes del atletismo nacional, debió ser uno de los menos felices con su actuación. No se acomodó nunca y no pudo superar los 5,60 mts (5,75 es su mejor marca). En maratón, Mariano Mastromarino no pudo completar la prueba, debió abandonar en el kilómetro 30 por un malestar estomacal cuando estaba en la mitad del pelotón. Rosa Godoy sí lo logró y llegó en el puesto 62° con un tiempo de 2h49’30”. Aunque todo esto ya es destacable en nuestros atletas, lo de Guillermo Ruggeri en 400 metros con vallas estuvo un peldaño más arriba. Fue 3° en su serie con 49”69, nuevamente récord nacional y pase a semis, donde logró un 5° puesto (50”18) con una anecdótica descalificación por invasión de andarivel, pero dejando una gran esperanza a futuro.

Atletismo desde Londres llegaron grandes ilusiones

El miércoles 9 fue el debut de la marplatense Belén Casetta: aunque ya venía dando que hablar hace tiempo, fue sin dudas su despegue internacional. Pasó a la final de los 3.000 metros con obstáculos con un tiempo de 9’35”78, casi 7 segundos menos que su mejor marca personal y récord sudamericano.

Al día siguiente fue el turno de Braian Toledo y Federico Bruno. El primero no pudo pasar los 83 metros del corte clasificatorio, quedando 32° con 75,29 metros. “Estoy triste, angustiado. Pero estoy seguro de que van a saber entender que dejé todo lo que tenía”, dijo. En cambio, el entrerriano estuvo a sólo 6 centésimas de meterse en las finales de los 1.500 metros. Fede fue 8° en su serie, con un tiempo de 3h43’16” que lo ubicó en la 19° posición general, muy cerca de lograr otro gran objetivo. Cerró la participación argentina Juan Manuel Cano en marcha 20k, quedando 46°, con un tiempo de 1h24’49”. No pudo cumplir su propósito, que era bajar 1h22´, pero llegar al Mundial no es cosa de todos los días.

Belén Casetta, en la final y con 22 años, nos dejó perplejos a todos. Codearse con las mejores del mundo y bajar diez segundos más su mejor marca y el récord sudamericano (9’25”99) es uno de los logros más importantes del atletismo nacional.

Saber que estos diez atletas fueron a Londres y no trajeron medallas puede parecer poco positivo para una sociedad triunfalista como la nuestra. Si esto fuera fútbol se estaría hablando de frustraciones, decepciones y fracasos, pero por suerte esto es atletismo y entonces todavía tenemos la posibilidad de traducirlo a una suma de experiencias, ganancias y triunfos.