Los beneficiarios del plan PRO.CRE.AR. de La Plata se encuentran en pleno escenario de reclamo tras la suspensión de los créditos complementarios que se venían otorgando durante el último año. El hecho significó, solo en la capital bonaerense, la paralización de un centenar de viviendas que siguen sin terminarse. Vecinos organizados desde los diferentes barrios construidos gracias al plan estatal se presentaron ayer en la sede local del Banco Hipotecario para exigir respuestas respecto de la situación.

“Hay una problemática económica que es real y, al dar de baja el crédito complementario que daba el Banco, ahora se hace mucho más complicado para la gente. La mayoría de la gente está alquilando y a la vez pagando el crédito hipotecario. Algunos están viviendo en las casas del PRO.CRE.AR. pero en condiciones totalmente precarias”, dijo a Contexto Daniel Santu, residente del barrio Gigante del Oeste, uno de los siete representantes presentes ayer de barrios del plan como Sicardi, El Paraíso, Olmos o El Rincón.

“Estos créditos fueron aprobados desde abril de 2016 a abril de 2017. Nosotros lo que pedimos es si se puede prorrogar este vencimiento que estaba firmado por el Comité Procrear de 2016. Queremos una alternativa para muchos vecinos que no han terminado sus casas aun. Por ahora, hemos relevado cien casos”, agregó.

En La Plata se estima que existen unos 7.000 beneficiarios del plan de viviendas impulsado por el kirchnerismo. “Hoy venimos convocados como Colectivo de Barrios en Desarrollo, que surgió de alguna manera como parte de una serie de reclamos que surgieron este año”, agregó.

Durante el diálogo mantenido en el Banco Hipotecario se deslizó la sospecha de que la suspensión de los créditos podría modificarse “acorde a cómo le vaya al Gobierno en las elecciones”. En tanto, tras la reunión mantenida durante el mediodía de ayer, los representantes de los diferentes barrios acordaron realizar un nuevo relevamiento y presentarlo en un informe con las especificaciones de cada caso para oficializar los datos.

“La idea ahora es volver a juntarnos el próximo viernes y avanzar con las notas con los datos. Acá entendemos que hay un desfinanciamiento desde ANSES. Siempre hay algo que complica”, explicó Facundo, otro vecino del PRO.CRE.AR.

Los créditos complementarios son de 200.000 pesos como máximo, dependiendo del sueldo y el porcentaje de obra avanzada, que se estima entre el 70% y 90% de la obra para habilitarlo.

En muchos casos de esta camada reciente de beneficiarios del plan, muchos de ellos fueron dados de baja del crédito complementario uno o dos días después de incorporarse. El colectivo de vecinos agotará la instancia de reclamos administrativos al Banco, para luego presentar sus demandas ante ANSES, autoridad que regula el funcionamiento de PRO.CRE.AR.

“Muchos deben financiarse la propia infraestructura del barrio. No tienen luz o gas, y no tienen plata para invertir en cosas que debería invertir el Estado”, agregó Santu.

Las complicaciones de los barrios del PRO.CRE.AR., la mayoría desplegados por la periferia platense, se combinan con la ya permanente desatención de los barrios del gran La Plata por parte de la gestión municipal, donde los vecinos deben lidiar con falta de inversión en luminarias, desmalezamiento, nomenclatura y patrullaje, entre otros problemas.