Trabajadores bonaerenses de la salud nucleados en el gremio ATE se concentraron ayer al mediodía en las puertas del Ministerio de Salud de la provincia, ubicado en calles 18 y 51 de La Plata, para exigirle a las autoridades el pase a planta permanente de los becarios y en rechazo del programa nacional de Cobertura Universal de Salud (CUS) implementado por el macrismo.

En el último acuerdo paritario del año pasado, la gestión de Vidal había acordado con estatales y médicos el pase a planta permanente por tandas de 5.500 trabajadores, quienes actualmente tienen contratos precarios. “A esta altura deberíamos tener más de 1.800 compañeros en planta y apenas tenemos un puñado que supera los 200”, dijo a Contexto Vanina Rodríguez, prosecretaria gremial de ATE.

Los becarios ejercen todos los roles que hacen al servicio público de la salud, regidos por las leyes 10.430 y 10.471: profesionales, administrativos, camilleros, de limpieza y cuidadores hospitalarios.

En la jornada de protesta en el ingreso al Ministerio que desde julio conduce Andrés Scarsi –que reemplazó a una desgastada Zulma Ortiz, que nunca hizo pie en la gestión–, se dieron cita trabajadores y referentes gremiales de ATE de distintos puntos de la provincia que pusieron en común la “crítica situación” del sistema de salud público bonaerense.

“Lo que hay aquí es una intención implacable del gobierno nacional y provincial de descargar la crisis sobre los trabajadores y los sectores vulnerables, porque, en lugar de invertir en salud, lo que han hecho es disminuir el presupuesto para el año 2017”, afirmó el secretario general de ATE Buenos Aires, Oscar de Isasi, al finalizar la jornada.

“hay una intención del Gobierno nacional y provincial de descargar la crisis sobre los trabajadores y los sectores vulnerables, porque disminuyeron el presupuesto.”

El gremialista cuestionó que “la gobernadora haya detenido el proceso de pase a planta permanente” y pidió por la “jerarquización de la tarea de los trabajadores de la salud, salarios dignos, nombramientos de personal y pases a planta”.

El segundo eje del reclamo fue el rechazo al programa de Cobertura Universal de Salud (CUS), que Macri creó luego de dar de baja el plan REMEDIAR, que funcionó durante el gobierno de Cristina Kirchner garantizando el acceso a medicamentos gratuitos para 1,7 millones de personas en todo el país. El CUS ha recibido numerosas críticas debido a que su alcance es más limitado.

“De universal tiene poco y nada, porque lo que plantea es una canasta básica de prestaciones que va a ser de acuerdo con los ingresos que cada bonaerense tenga, o sea, el que tenga menos plata tiene menos prestaciones para su canasta”, señaló Vanina Rodríguez.

”Si los fondos del Estado están, que funcionen dentro de los hospitales públicos y que den abasto de insumos, recursos humanos e infraestructura en lugar de financiar los acuerdos políticos del sector privado”.

Otro punto de la jornada tuvo que ver con el pedido por la reincorporación de cincuenta trabajadores contratados del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que financia el Banco Mundial a través del Ministerio de Salud de la Nación. Hoy, los gremios ATE y CICOP (médicos) tendrán una reunión con funcionarios del Ministerio donde pondrán el foco en la recuperación de esas fuentes de trabajo, luego de que en otro encuentro llevado a cabo el miércoles no haya habido novedades por parte de las autoridades.