En una entrevista con Contexto, Guillermo Carmona, vicepresidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados de la Nación, analizó el giro que el gobierno argentino ha dado respecto al reclamo soberano sobre Malvinas.

Carmona aseguró que “Macri ha asumido un posicionamiento internacional que implica subordinación a Estados Unidos, gestos de servilismo con el Reino Unido y alineamiento con los países de Medio Oriente que adscriben a este eje, como es el caso de Arabia Saudita e Israel”.

-¿En qué situación se encuentra hoy el reclamo argentino por la soberanía en las islas Malvinas?

-El miércoles pasado se cumplió un año del acuerdo del 13 de septiembre de 2016, que firmaron el Reino Unido y el gobierno argentino. Los hechos demuestran que, en materia de reivindicación de la soberanía por Malvinas y de relación bilateral con el Reino Unido, todo está peor que hace un año atrás.

-¿En qué aspectos se puede constatar ese retroceso?

-Se ha producido un deterioro manifiesto de la reivindicación argentina por la soberanía de Malvinas y se ha favorecido el fortalecimiento de la posición del Reino Unido. Todo esto debido a la claudicación del gobierno de Macri en torno al reclamo por la defensa de los intereses nacionales.

Por ese motivo, un grupo de diputados, referentes de los derechos humanos, exdiplomáticos y distintas figuras de la política rechazamos ese acuerdo y exigimos que se deje sin efecto.

“en materia de reivindicación de la soberanía por Malvinas y de relación bilateral con el Reino Unido, todo está peor que hace un año atrás.”

-¿Cuál es el rol del Congreso Nacional frente al acuerdo del 13 de septiembre?

-El Congreso Nacional ha sido burlado en sus facultades constitucionales en materia de aprobación o rechazo de tratados. Por eso hemos ratificado nuestra exigencia para que el nuevo canciller se haga presente en la Cámara y dé explicaciones sobre la posición del gobierno en este tema.

-Usted señaló que recientemente se ha profundizado el clima de desmalvinización. ¿En qué aspectos se ve ello?

-En las últimas semanas se han dado un cúmulo de situaciones que van en este sentido. Por un lado, la primera ministra británica, Theresa May, ha enviado una carta a los isleños en la que les asegura que sus expectativas se cumplirán cuando se concrete el cumplimiento, por parte del gobierno argentino, de los compromisos asumidos en septiembre de 2016.

El gobierno argentino, que había dicho que no era un acuerdo lo firmado en septiembre de 2016, y aseguraba que, simplemente, se trataba de un comunicado en conjunto, no ha rechazado esta exigencia británica. Ello convalida el reclamo del Reino Unido y ratifica que se trata de un acuerdo que establece obligaciones para nuestro país.

Otro hecho es que hemos tenido una muestra de enorme retroceso de los apoyos regionales. El gobierno de Uruguay ha tolerado, sin el más mínimo reparo, la presencia de un stand de los isleños en la Expo Prado de Montevideo. Esto es porque, ante la falta de reclamo del gobierno de Macri por la soberanía en Malvinas, el resto de los países de la región se ven desligados de sus compromisos de solidaridad con Argentina sobre ese tema.

Otro elemento que suma preocupación es que el gobierno británico ha vuelto a nombrar un ilegítimo gobernador en Malvinas, pero que en esta ocasión tienen la particularidad de que, por primera vez, es de trayectoria militar. Esto va a en consonancia con el evidente y comprobado incremento de la militarización en Malvinas.

“ante la falta de reclamo del Gobierno de Macri por la soberanía en Malvinas, el resto de los países de la región se ven desligados de sus compromisos de solidaridad con Argentina.”

-El gobierno argentino recibió con honores al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. Israel es uno de los pocos Estados que en Naciones Unidas vota contra Argentina respecto del reclamo por Malvinas. Sin embargo, ese tema no fue abordado por el presidente Macri en el encuentro. ¿Qué opinión tiene usted sobre este hecho?

-Israel no solamente vota en contra del reclamo argentino respecto a Malvinas, también votó en contra de Argentina y a favor de los fondos buitre cuando se trató la resolución para regular la reestructuración de las deudas soberanas. Israel es también uno de los pocos Estados que vota contra un país hermano de la región, como es Cuba.

-¿Por qué el gobierno argentino no protesta frente a este posicionamiento de Israel?

-El gobierno de Macri ha asumido un posicionamiento internacional que implica subordinación con Estados Unidos, gestos de servilismo con el Reino Unido, y alineamiento con los países de Medio Oriente que adscriben a este eje, como es el caso de Arabia Saudita e Israel. Esto pone a la Argentina en una situación sumamente complicada, ya que la involucra en el conflicto de Medio Oriente.

A esto se le suma que las actitudes asumidas por Macri respecto a la presencia del primer ministro israelí denota la ruptura del compromiso del reconocimiento de los dos Estados: el palestino y el israelí. Esto representa otro aspecto más que negativo en el giro que Macri le ha dado a la política exterior argentina.