Por Florencia Zanello

Con una concentración con radio abierta frente a las Fiscalías platense, familiares, amigos, amigas y organizaciones políticas y sociales exigieron ayer la inmediata aparición con vida de Johana Ramallo, la joven platense desaparecida hace 49 días.

Durante la jornada, que comenzó a mediodía, se volvió a insistir en el cambio de carátula de la causa, de “averiguación de paradero” a “desaparición de persona”, y el retiro de la Policía provincial de la investigación.

El pasado 5 de septiembre, la fiscal a cargo del caso, Betina Lacki, rechazó estos pedidos. Su argumentación abarcó apenas una carilla, donde explicitó que no descartaba otras hipótesis de la desaparición de Johana, lo que implica suponer que la joven se fue por voluntad propia. Respecto del pedido de apartar a la Policía de la provincia e incluir a la Federal, omitió respuesta.

“Nosotros y nosotras sostenemos que Johana no se fue por sus propios medios, sino que entendemos que se cometió un delito con ella y los o las que la tienen sin su consentimiento no la están dejando volver”, explicó a Contexto Silvina Perugino, una de las abogadas de la familia. Y agregó que “ella tenía una relación muy cercana con su hija, hermanos, hermanas y su mamá”, lo que da cuenta de que “no hay ningún indicio de que haya dejado su vida cotidiana por voluntad propia”.

Pasado el mediodía, la madre de Johana ingresó al recinto de Fiscalía en compañía de sus abogados y abogadas para ver los últimos cuerpos de la causa.

“No hay novedades, no hay rastros ni líneas de investigación firmes”, declaró Perugino. Y aclaró: ”Los abogados y abogadas entendemos que eso es porque la fiscal está haciendo una averiguación de paradero común, buscándola como si se hubiera perdido o se hubiera ido, y no está investigando un delito. Ahí vemos que falta una línea de investigación clara por parte de la Fiscalía”.

Además, la abogada de la familia explicó que esta situación condiciona a que todos los rastrillajes, allanamientos y registros den resultados negativos, y que cambiar la carátula de la causa implicaría “empezar a investigar a las personas que han tenido contacto con ella, y así creemos que es más fácil llegar a saber qué pasa con Johana”.

Por otra parte, el pedido de apartar a la Policía bonaerense de la investigación tiene que ver con que “esta fuerza conoce en detalle todos los movimientos de la zona donde Johana fue vista por última vez, y es por lo tanto imposible que no sea capaz de encontrarla”, explicó el documento leído durante la radio abierta.

“Entendiendo que no hay resultados en la causa, hoy nos reunimos en las puertas de Fiscalía, con una radio abierta, para exigir a la fiscal que profundice la búsqueda”, sentenció el escrito. Esta manifestación se enmarca en el conjunto de actividades que se realizaron desde que desapareció Johana: dos marchas masivas, una toma pacífica del Consejo de Mujeres y la última toma pacífica a la Fiscalía. Son organizadas e impulsadas por sus familiares, amigos y organizaciones que los acompañan, con el objetivo de continuar visibilizando la situación y exigiendo a la Justicia que inicie acciones concretas para que aparezca Johana.

“Ahora, ahora, resulta indispensable, que aparezca Johana, el Estado es responsable”, se escuchaba en las veredas de Fiscalía. El canto ya es un himno en todas las intervenciones masivas por la joven. Con banderas, fotos y remeras con su cara, los presentes se pronunciaban: “es el Estado el que la tiene que encontrar”.

Mientras la fiscal Lacki hace oídos sordos a los pedidos masivos y no recibe a la madre de la joven hace más de un mes, los abogados y abogadas de la causa evalúan los pasos a seguir frente a este rechazo.