La investigación por la muerte de Emilia Uscamayta Curí dio un nuevo paso: la carátula pasó de homicidio culposo a un asesinato con dolo eventual, lo que modifica de manera sustancial el peso de las sentencias. La modificación de la causa, según explicó el abogado de la familia Uscamayta, Adrián Rodríguez, implica que la muerte de Emilia ya no será interpretada como accidental, sino que los organizadores del evento “no tuvieron intención directa de matar pero por todo lo que hicieron generaron un contexto donde se podía producir la muerte de una persona y no hicieron nada para evitarlo”.

“Nunca estuvimos de acuerdo con la primera imputación de homicidio culposo contra los empresarios de la noche, porque consideramos que esa figura hace alusión a un accidente. Es decir, cuando todos los requerimientos y condiciones son cumplidas pero una mala maniobra específica produce un accidente. En cambio, esta nueva carátula manifiesta que las acciones u omisiones desarrollan un escenario de muerte”, dijo a Contexto Rodríguez.

“esta nueva carátula manifiesta que las acciones u omisiones desarrollan un escenario de muerte.”

El abogado remarcó que el nuevo criterio de investigación impactará también en las interpretaciones sobre la responsabilidad del gobierno municipal en las condiciones de organización de la fiesta de año nuevo de 2016 en la que falleció la estudiante universitaria.

“Esto le otorga mayor entidad a la investigación. La Justicia debe dilucidar por qué los funcionarios municipales no dieron intervención inmediata al Juzgado de Faltas. Ellos tienen talonarios, si no se los otorgan a la Justicia de Faltas, pueden manejarlos discrecionalmente como deseen”, dijo Rodríguez. Y agregó: “Si se realiza una multa, ya sea de tránsito o del ámbito que fuere, el protocolo indica que debe darse intervención a la Justicia de Faltas”.

Según explicó el abogado, en el caso de Emilia se planeaba “clausurar la fiesta” y no dar intervención a la Justicia de Faltas, negociar una coima y que la fiesta siguiera adelante como si nunca hubiese ocurrido. La muerte puso sobre el tapete ese entramado.

“Ello implica que el 31 de diciembre a la noche, la policía recibió la orden de un superior para que se retire del lugar donde se llevó adelante la fiesta”, explicó.

Bajo esta nueva carátula, los cuatro principales sospechosos –Gastón Haramboure, Santiago Piedrabuena, Raúl “Peque” García y Carlos Bellone– serán citados a declarar nuevamente en octubre.

“Crearon un escenario propicio para la muerte y aun así siguieron adelante. Esta nueva carátula pone las cosas en perspectiva, porque son numerosísimos los elementos que vinculan lo ocurrido esa noche con el afán de lucro”.

“Crearon un escenario propicio para la muerte y aun así siguieron adelante. son numerosos los elementos que vinculan lo ocurrido con el afán de lucro.”

Según explicó Rodríguez, esta nueva carátula aumenta el monto de la pena, porque el delito es más grave de lo que se presuponía. Esto representa condenas de ocho a veinticinco años de prisión.

Gastón Haramboure está privado de su libertad cumpliendo una condena por el delito del boliche Alcatraz de Berisso. La otra situación particular es la de Santiago Piedrabuena, que arrastra una pena de cuatro años de prisión que dispuso el Tribunal Criminal Nº 2 de La Plata en 2009 confirmada por la Sala I de Casación en 2014.

Por lo pronto, las citaciones a declarar de los acusados están previstas para el mes de octubre. Tras el recambio de Álvaro Garganta, la fiscal a cargo de la investigación es Ana Medina.