Científicos y becarios llevaron a cabo ayer su segunda jornada de protesta con la toma del Ministerio de Ciencia y Tecnología, por la reincorporación al CONICET de los quinientos investigadores que excluyó el gobierno nacional por sus recortes hacia el sector y que ahora pretende incluir de manera tercerizada en Universidades nacionales, con bajas salariales y contratos precarios.

En la segunda jornada hubo mayor cantidad manifestantes y medios que el martes, y el conflicto amenaza con volverse nacional como en diciembre de 2016, cuando hubo tomas y permanencias en las sedes del CONICET de las ciudades de La Plata, Mar del Plata, Córdoba, Bariloche, La Pampa, Rosario y San Miguel de Tucumán.

Anoche y anteanoche, el hall del Ministerio de Ciencia y Tecnología volvió a ser la triste foto de diciembre de 2016: científicos acostados en sus bolsas de dormir para proseguir el reclamo contra las autoridades de las carteras de Ciencia y Educación, quienes durante toda la jornada han vuelto a mostrar una postura intransigente frente a las demandas.

La jornada comenzó a las 9 hs con una conferencia de prensa en la que los referentes de cada una de las organizaciones de científicos, que en su conjunto integran la Red Federal de Afectados, informaron a la comunidad sobre los motivos de la toma del Ministerio y donde denunciaron el ajuste que el macrismo aplica en el área de la ciencia.

Durante la tarde, los científicos permanecieron en la puerta del Ministerio. Enviaron una carta a las autoridades para hacerles saber que esperaban una respuesta concreta. Sólo recibieron una reunión informal.

“Necesitamos tiempo”, se limitaron a decir los funcionarios del CONICET que se acercaron a la puerta del edificio, “más para cerciorar cómo estaba el clima que para traer soluciones”, dijo a este medio una de las becarias presentes. A las 19 hs realizaron la segunda asamblea del día en la que decidieron continuar con la toma para no dar el brazo a torcer.

De manera inflexible, ayer el ministro Lino Barañao les informó que serían atendidos sólo si desocupaban el Ministerio. “Este panorama demuestra que el gobierno no quiere negociar, no quiere solucionar las cosas sino postergar el tema, y lo ha llevado a una situación de muy difícil salida”, dijo a Contexto Roberto Salvarezza, extitular del CONICET (2012-2015) y candidato a diputado nacional de Unidad Ciudadana por la provincia de Buenos Aires.

“Este panorama demuestra que el Gobierno no quiere negociar, no quiere solucionar las cosas sino postergar el tema, y lo ha llevado a una situación de muy difícil salida.”

“Al menos tendría que volver a negociar nuevamente, que es lo que le hemos pedido al ministro, que se siente a dialogar a ver si se puede mejorar la oferta, pero nos hemos encontrado con la respuesta de que sí pero con la condición de que se tiene que despejar el hall, cosa que no estamos dispuestos a hacer porque hace diez meses que venimos dando vueltas alrededor de esto”, añadió el candidato del espacio que lidera Cristina Kirchner.

Los becarios y científicos continuaron anoche con la toma, considerando que tiempo han dado de sobra: el macrismo posterga desde diciembre del año pasado la incorporación de los quinientos becarios doctorales y posdoctorales, que, de no ser por la postura firme de la comunidad científica, hubiera dejado en la calle. Desde aquel entonces, los científicos esperan por su inclusión en el organismo.

En el acuerdo de diciembre, las organizaciones que representan a los científicos y funcionarios del MinCyT y de Educación habían pautado con la firma de un acta la incorporación de los investigadores en Universidades nacionales y no en el CONICET como correspondía, ya que habían superado las instancias de evaluación correspondientes. Los científicos aceptaron esta propuesta pero sólo si se respetaban las condiciones laborales (salariales y de estabilidad) del CONICET, aspectos incumplidos por las autoridades y que actualmente son ejes del reclamo de los trabajadores de la ciencia.

La oferta del gobierno posiciona a los becarios no como investigadores sino como docentes jefes de trabajos prácticos con dedicación exclusiva, con contratos concursables cada dos años sujetos al presupuesto universitario, lo que los podría dejar sin trabajo si hay cambios en ese presupuesto, de ahí la “inestabilidad” que denuncian. Además, al estar contratados no acceden a la planta permanente del CONICET y con estos cargos tienen una rebaja salarial del 30%, condiciones laborales que generan un futuro oscuro e incierto para el sector.

“Lo que demuestra el gobierno es que no le interesa la ciencia ni la tecnología. Prefiere comprar en el exterior teniendo un sistema científico decorativo. En este sentido, volvemos a los noventa, y desde ya va a tener toda la oposición de la comunidad científica”, sostuvo Salvarezza.

Al igual que el martes, los científicos estuvieron bajo un clima tenso, vigilados de cerca por efectivos de la Policía. “Desde el Ministerio no tienen ninguna voluntad de negociar. Solo vienen y nos informan que no, y la manera de decir que no es que la decisión no depende de ellos sino de otro Ministerio”, señaló a este medio Flavio Sives, delegado de ATE-CONICET de La Plata.

La excusa que habían puesto las autoridades ministeriales el martes en la reunión que profundizó el conflicto, cuando les informaron los modos precarios en que serían contratados los investigadores, era que no podían dar otra respuesta porque no estaban presentes funcionarios de la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU). Pero ayer tampoco se acercó nadie de esta administración.

“La sensación es que están esperando que la cosa se desgaste suponiendo que la gente se va a cansar”, dijo a Contexto Nadia Kosiner, integrante de Becarios Empoderados, presente en el lugar. “Pedimos que los investigadores sean incorporados a las Universidades con las mismas condiciones con las que habrían sido incorporados al CONICET y no con este concurso cada dos años que te puede dejar en la calle”.

En la protesta también estuvieron presentes las federaciones de docentes universitarios Conadu y Conadu Histórica, que se han expresado en contra de la propuesta del gobierno porque implica la “tercerización de los ingresantes al CONICET”. “El gobierno traslada a las Universidades el problema que genera su propia política de ajuste y desmantelamiento del sistema científico, mientras continúa desfinanciando el sistema universitario”, afirmó Conadu en un comunicado.