El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, visitará Argentina desde este lunes hasta el miércoles 13, día en que continuará su gira regional. A pesar de que Netanyahu está acusado de haber cometido crímenes de guerra y de lesa humanidad, y de la gran cantidad de denuncias en su contra por las constantes violaciones de derechos humanos que realiza el Estado de Israel, el gobierno argentino lo recibirá con honores y la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por iniciativa del PRO, lo nombrará “huésped de honor”.

Netanyahu no sólo genera un gran rechazo entre los organismos de derechos humanos, la comunidad palestina en Argentina, los movimientos sociales y las organizaciones políticas. Un importante sector de la comunidad judía de Argentina y de sus referentes rechazaron públicamente su presencia en el país.

El primer ministro israelí genera el repudio de gran parte de la comunidad internacional. Los gobiernos europeos han criticado duramente la política de ocupación de los territorios palestinos que el gobierno israelí realiza con sus colonos, incluso el expresidente norteamericano Barack Obama chocó en varias oportunidades con el líder sionista.

Rafael Araya Masry, analista de política internacional especializado en Medio Oriente, aseguró que “si bien es derecho de cada Estado soberano invitar a quién quiera a visitar su territorio, lo que es cuestionable es la calidad de los invitados”.

“Cuando hablamos de un personaje como Benjamín Netanyahu, que tiene detrás de él una estela de asesinatos, de crímenes selectivos, de encarcelamientos, de bombardeos indiscriminados contra la población civil en la Franja de Gaza, asentamientos ilegales en los territorios destinados a construir el futuro Estado palestino, no se está hablando de un personaje cualquiera”, agregó.

“Es un hombre acusado de crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad. Recibirlo de esta forma marca un giró dramático en las relaciones internacionales que ha decidido tener el gobierno del presidente Macri”, continuó.

Masry señalo que “Netanyahu es una persona que, en lugar de ser recibido con alfombra roja y ser declarado ‘huésped de honor’ por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, tendría que ser seriamente cuestionado por la violación constante de los derechos humanos”.

“Las organizaciones argentinas de derechos humanos, partidos políticos, organizaciones sociales y religiosas han convocado a una gran manifestación para el martes 12 de septiembre a las 16 hs, con punto de reunión en Avenida de Mayo y 9 de Julio, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, para rechazar la presencia de Netanyahu en Argentina, porque representa un insulto a toda la lucha por los derechos humanos que se ha llevado adelante en nuestro país”, remarcó el especialista.

Masry destacó que “la manifestación será absolutamente pacífica y demostrará que no nos da igual a los argentinos, a los latinoamericanos, recibir a un personaje tan nefasto como Netanyahu”.

El primer ministro israelí llegará a Argentina con un grupo de treinta empresarios vinculados a empresas de seguridad y espionaje de su país. Masry aseguró que “las armas que se utilizan para atacar al pueblo palestino ahora llegan para reprimir a los argentinos. Netanyahu viene a venderle a Argentina su industria militar y su industria de electrónica dedicada al espionaje”.

En la misma línea, Tilda Rabi, presidenta de la Federación de Entidades Argentino Palestinas, aseguró que “la venida de Netanyahu es una gran afrenta a toda la lucha por los derechos humanos que tuvo nuestro país. Argentina se había convertido en un baluarte de los derechos humanos al condenar a los criminales que habían ensombrecido nuestro suelo. Recibir a un criminal de guerra, un criminal de lesa humanidad como es Netanyahu, es intentar borrar toda nuestra historia”.

“Netanyahu es un hombre muy cuestionado en todo el mundo. Es muy cuestionado por la implantación de las nuevas colonias en territorio palestino. Eso ha llevado a que en algunos lugares se sostenga un boicot de inversiones. O sea, ha perdido socios económicos que le compraban la tecnología y viene a buscar nuevos socios aquí”, señaló.

Rabi también se refirió a la agresión de la que fueron víctimas miembros de la Asamblea del Pueblo de San Telmo, quienes denunciaron que, cuando se encontraban pegando afiches en repudio a la visita de Netanyahu, fueron interceptados por personal de seguridad de la Embajada de Israel, esposados e ingresados a la sede diplomática en lo que claramente fue una detención ilegal, ya que el personal de la entidad no tiene la potestad de realizar detenciones. Los miembros de la Asamblea aseguraron que fueron amenazados antes de ser puestos en libertad.

En ese sentido, Rabi remarcó que “esto da muestras de la impunidad y la soberbia israelí. Esta actitud debería ser sancionada por la Cancillería y deberían, por lo menos, llamar al embajador y presentarle quejas formales, pero no creo que suceda”.