Tras un largo historial de demandas de los vecinos de la localidad platense de Abasto, la Justicia Federal instó a la Cooperativa de Agua local a resolver de inmediato el grave problema de contaminación que padece el agua de los barrios Villa San Martín y Villa La Esperanza. Después de pasados varios meses de una primera presentación legal, ahora se estableció el plazo de una semana para avanzar con una solución definitiva.

“La Cooperativa nos cobra setenta pesos por mes, pero no trata los líquidos cloacales. Tal como bombea de los piletones, así llega el agua a los vecinos. Estamos hablando de unas seiscientas familias que reciben agua contaminada”, dijo a Contexto Mariano Villalba, vecino de Abasto y parte de quienes impulsaron la acción judicial por el problema que afecta a los barrios.

Para los vecinos, el problema es doble: la cooperativa no les provee agua potable, y tampoco pueden acceder al agua de pozo porque las napas están contaminadas con materia fecal. De acuerdo con la denuncia, la propia planta cloacal vierte directamente sin tratamiento sobre un canal. Así lo probaría una muestra de agua cuyo análisis reveló la presencia de bacterias en cantidades que exceden ampliamente los parámetros admitidos por ley.

En los dos barrios de Abasto el problema es doble: la cooperativa no les provee agua potable, y tampoco pueden acceder al agua de pozo porque las napas están contaminadas con materia fecal.

En esos estudios se detectó la presencia de salmonella, escherichia coli, shigella, guardias y amibas –todos microorganismos capaces de provocar cuadros gastrointestinales serios– en valores por encima de lo permitido por la Ley Provincial Nº 11.820.

“Cuando hicimos los análisis, resultaron positivos de esas enfermedades. Hicimos los reclamos hace tiempo en la cooperativa y en el Municipio. El presidente de la cooperativa dijo incluso que el problema es que los vecinos ‘son usurpadores que viven sobre las vías del tren’”, señaló Villalba respecto del hacinamiento al que son confinados los habitantes de los dos barrios platenses y la ineficacia de la planta de purificación del agua.

A modo de paliativo, muchas familias de la zona invierten gran parte de sus ingresos en agua envasada, mientras que otras se resignan simplemente a hervir la de sus pozos antes de consumirla o usarla para cocinar.

“Hay dos mil familias en Abasto que les estamos tirando todos los desechos a los vecinos de Villa San Martín y La Esperanza”, dijo Villalba. Y agregó: “El Municipio no nos da pelota, es como si no existiera. El problema tiene más de diez años. Durante los últimos años pudimos lograr una distribución de agua en bidones entre vecinos, de manera solidaria, pero ahora no va más. Hicimos una denuncia penal en el Fuero Federal”.

Desde Abasto reclaman que es necesaria una nueva pileta para tratar los líquidos, que funcione de manera integral con las otras que ya están funcionando.

Cabe destacar que la candidata a concejala de Unidad Ciudadana en La Plata, Victoria Tolosa Paz, fue quien acompañó en los últimos meses el reclamo de los vecinos y formalizó la presentación judicial contra las autoridades dela Cooperativa de Agua de Abasto.

La denuncia de Tolosa Paz fue acompañada por estudios del agua a cargo de laboratorios GEMA, los análisis hechos por el Programa Ambiental de Extensión de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP, solicitados por la biblioteca El Rincón de los Niños de Villa San Martín, y los testimonios y antecedentes por enfermedades de los damnificados.

La referente presentó la denuncia en abril ante el Juzgado Federal en lo Criminal Nº 3 de La Plata, a cargo de Ernesto Kreplak, quien esta semana ordenó a la cooperativa que “arbitre los medios necesarios para proveer de agua potable, en la cantidad y regularidad que resulten suficientes para abastecer el consumo de todas las familias que residen en los barrios Villa La Esperanza y San Martín”.

Ahora la cooperativa cuenta con una semana de plazo para presentar una propuesta respecto de la modalidad con la que cumplirá la medida judicial.