“La Municipalidad debería hacerse cargo de los servicios de la Obra del Padre Cajade, y ese convenio refrendado por una ordenanza municipal no se está cumpliendo desde enero”, denunció en diálogo con Contexto Daniel Cajade, referente de esta institución y sobrino del padre Carlos Cajade.

“Tomaron la decisión política de no respetarlo porque es un gasto que no están dispuestos a realizar”, agregó Daniel, y destacó que este acuerdo “tiene más de veinte años y es la primera gestión que ha tomado esa decisión”.

El acuerdo estipulaba que el municipio se hiciera cargo del pago de los servicios, pero Cambiemos en La Plata dispuso que el proceso sea a la inversa. La institución debe afrontar los gastos y posteriormente el dinero es reintegrado. Sin embargo, con estas modificaciones se registran demoras en los reintegros, al tiempo que el gobierno municipal desconoce la carga de gas envasado, que implica entre 30 y 40 mil pesos.

“Ellos recurren a un tecnicismo: dicen que como es envasado y no es de red no tienen que hacerse cargo”, explicó Cajade, quien destacó que en la zona donde está asentada la institución no hay gas de red. Este insumo resulta fundamental para las tareas de contención que realiza la Obra, que alcanzan a alrededor de 400 niños de la región, de los cuales 35 viven en el lugar.

“Afrontar este gasto significa gastar la mitad de la plata que ingresa por becas de la Ley de Niñez y Adolescencia. Así, no tenemos recursos para mantener abiertos nuestro centro de día y el hogar”, sostuvo Cajade.

La Obra del Padre Cajade denunció el mes pasado lo que implicaba hacerse cargo de estos gastos. A pesar de interceder la Defensoría del Pueblo, el municipio platense no brindó soluciones concretas y esta semana nuevamente la institución de Villa Garibaldi debe afrontar una nueva recarga de gas, pero no cuentan con el dinero suficiente.

Con este panorama, exigen que las autoridades municipales “no nos den la espalda, que respeten una obra con más de treinta años de trayectoria que día a día, con mucho cariño y esfuerzo, realiza su trabajo con más de cuatrocientos niños/as en la región y se hagan cargo del pago del gas envasado, una suma que representa el 40% del financiamiento oficial del hogar”.

El Ángel Azul sin tutela municipal

Situación similar atraviesa el hogar Ángel Azul, de Barrio Hipódromo, donde viven veintidós menores tutelados. Hace dieciséis años firmó el convenio con el municipio, pero en septiembre pasado la municipalidad de Julio Garro decidió realizar cambios.

Con estas modificaciones “nos desfinancian completamente”, denunció en diálogo con Contexto Hernán Amendola, referente de esta institución.

“Nosotros queremos volver al funcionamiento anterior”, sostuvo, y destacó que el gasto de los servicios implica “casi un 10% del porcentaje mensual oficial” del Ángel Azul.

El Hogar del Padre Cajade en jaque por los tarifazos