Ayer miércoles a la mañana, familiares, amigos y organizaciones políticas y sociales realizaron una manifestación pacífica en las inmediaciones de Fiscalía, en 7 y 57, para repudiar el rechazo del cambio de carátula en la causa a cargo de la fiscal Betina Lacki.

El pasado 22 de agosto, durante la toma del Consejo Provincial de las Mujeres, las abogadas de la familia Ramallo pidieron el cambio de carátula de “averiguación de paradero” a “desaparición de persona”, porque entienden “la importancia de que se empiece a buscar no sólo dónde está ella, sino quiénes se la llevaron”, y que en el hecho “hay un delito”, según explicó el documento leído durante la manifestación.

El fundamento de la fiscal Lacki es que “no descarta ninguna hipótesis”, lo que implica suponer que Johana se fue por voluntad propia. Esta respuesta resulta irrisoria para la familia, porque tienen la certeza de que la joven “no tenía motivos para irse”.

“Habiendo pasado dos largas semanas, nos enteramos de este rechazo, que no es otra cosa que la confirmación de que no existen pistas firmes en la investigación. Esto no debería pasar a 41 días, mucho menos cuando hay indicios suficientes para saber que a Johana se la llevaron y no la están dejando volver”, especifica el escrito.

Con la foto de Johana en sus manos, los manifestantes se congregaron primero en la vereda del edificio, pasaron por la entrada y se acomodaron en el hall durante unas horas. “Que aparezca Johana, el Estado es responsable”, repetían mientras levantaban carteles con consignas y la cara de la joven desaparecida.

Afuera, los guardias de seguridad, a pesar de ser un edificio público, impedían el ingreso de los medios de comunicación para registrar el hecho. Los periodistas más osados lograron entrevistas a través de las rejas del predio.

Lo mismo sucedió con los manifestantes que estaban dentro del edificio y salían: no les permitían el reingreso o los ingresos aislados, lo cual implicó que muchos quedaran afuera.

Respecto de la causa, se realizaron allanamientos y rastrillajes pero con resultados negativos. Además, la mayoría de los procedimientos se llevaron a cabo sin establecer conexión entre uno y otro.

“Es por eso que solicitamos con urgencia activar más dispositivos de búsqueda”, sentencia el documento emitido por los familiares.

Por otra parte, pidieron que se aparte a la Policía bonaerense de la investigación, porque consideran que la traba, ya que conoce en detalle los movimientos de la zona donde desapareció la joven “y es imposible que no sea capaz de encontrarla”.

Johana Ramallo fue vista por última vez el miércoles 26 de julio en 1 y 63, cerca de las 20 hs. Tiene veintitrés años, es delgada, de tez blanca y pelo negro. Al momento de su desaparición tenía puesto un jean negro con blanco nevado, una campera marca Reebook y zapatillas blancas Nike. Para aportar información fueron dispuestos los números 221-618-8006, 221-589-4011 y 221-304-0179, así como la página de Facebook “Buscamos a Johana Ramallo”.