Los trabajadores de la Unidad Ejecutora Provincial (UEP), dependiente de la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE), se encuentran en estado de alerta y asamblea permanente luego de ocho despidos en las últimas dos semanas, a los que se suman otros siete en el marco del Plan Nacional de Educación Obligatoria (PNEO).

La UEP se encarga fundamentalmente del relevamiento, los proyectos y la ejecución de la infraestructura escolar en toda la provincia de Buenos Aires, desde el nivel inicial hasta los institutos de formación docente, así como del equipamiento de mobiliario, laboratorios, útiles y otros elementos educativos.

La Junta Interna de ATE Educación señaló que estos despidos forman parte de “un recorte general que inició (Alejandro) Finocchiaro y continúa (Gabriel) Sánchez Zinny”. También llamó a mantener “la lucha” hasta que todos los trabajadores sean reincorporados, porque “si estos despidos pasan, el recorte de contratos será mucho más grande”.

“En los últimos dos años hemos tenido cuatro directores diferentes en la UEP. Cuando cambia la gestión, hace menos de un mes y medio, pedimos una reunión con las autoridades. La única respuesta que obtuvimos fueron los ocho despidos”, dijo a Contexto Alejandra Pianna, delegada de ATE.

Sánchez Zinny, un economista más interesado en los negocios educativos que en la educación pública, asumió al frente de la DGCyE a mediados de julio en reemplazo de Finocchiaro, quien a su vez fue designado como ministro de Educación de la Nación cuando Esteban Bullrich dejó el cargo para dedicarse a su campaña electoral de cara a las legislativas.

Ni bien la gobernadora María Eugenia Vidal lo puso en funciones, los sindicatos que integran el Frente de Unidad Docente reclamaron que el nuevo titular de la cartera educativa bonaerense los convocara para tratar los puntos que habían quedado pendientes tras el acuerdo salarial, entre ellos, infraestructura, comedores escolares y creación de cargos docentes.

“Lo hemos vuelto a reiterar después del receso invernal, pero hasta ahora no hemos sido convocados”, lamentó en diálogo con este diario Silvia Almazán, secretaria de Educación y Cultura de SUTEBA, al remarcar que “las problemáticas edilicias están obstaculizando o dificultando el desarrollo de las clases”.

“Incluso se dan situaciones de riesgo para los estudiantes: hay escuelas que tienen filtraciones importantes en los techos que producen desprendimientos de mampostería y electrificación de paredes”, alertó Almazán.

Un caso paradigmático es el de la Escuela Nº 6 “Juana Azurduy” de Moreno, donde la semana pasada ingresaron efectivos de Gendarmería para intimidar a alumnos secundarios, docentes y padres que protestaban pacíficamente por las graves condiciones edilicias.

“El establecimiento de Moreno tiene tres aulas clausuradas y un abanico de problemas. Y como ese hay otros”, sostuvo la gremialista de SUTEBA, y denunció la falta de respuesta de la DGCyE ante “las demandas que se han hecho”.

Almazán también se mostró preocupada por la paralización de muchas obras, como ocurre en El Jagüel, partido de Esteban Echeverría: “A comienzos de este año se detuvo la construcción de una escuela primaria que estaba terminada en un 80%. Lo más grave es que en la zona hay superpoblación áulica y esa obra podría resolver, en parte, la problemática”.

“La infraestructura es el corazón de la crisis educativa que estamos viviendo y los despidos en la Unidad Ejecutora Provincial la agravan”, opinó por su parte Pianna, quien además subrayó que no se trata sólo de la UEP: “La gestión de Vidal va por el achicamiento del Estado provincial”.