Los trabajadores de cooperativas que hasta abril se encargaban de la limpieza de los arroyos en la ciudad de La Plata, se movilizaron ayer a las puertas del Ministerio de Infraestructura para exigir que se reanude el trabajo que venían realizando. Según señalan, desde el gobierno de María Eugenia Vidal les habían prometido la continuidad de estos programas; sin embargo, hasta el día de la fecha no tienen novedades.

“Es inconcebible que jueguen con la dignidad de los cooperativistas, ya que para el mes de abril pasado el gobierno provincial prometió que iba a dar trabajo y aún no tenemos respuesta”, señaló a través de un comunicado Pacha Limpia, cooperativa que nuclea en la limpieza del arroyo El Regimiento a más de veinte trabajadores.

Hoy este arroyo está sin el saneamiento necesario, mientras que los cooperativistas están desempleados desde abril. “La situación es desesperante, porque no tenemos recursos para garantizar las condiciones alimentarias básicas de nuestras familias”, explicaron desde Pacha Limpia.

“La situación de los compañeros es muy compleja. Cada vez hay menos changas y las cosas están más caras”, explicó a Contexto Edgardo Jalil, referente cooperativista, y agregó que los trabajadores “necesitamos que se resuelva urgente. Ya estamos en septiembre”.

“En abril se terminó el convenio. nos dijeron que se iba a resolver inmediatamente la situación y por diferentes motivos nunca se resolvió.”

“En abril se terminó el convenio. Nos dijeron que se iba a resolver inmediatamente la situación y por diferentes motivos nunca se resolvió”, sostuvo Jalil, y agregó que desde el gobierno provincial “manejan los tiempos como si fueran empresas que podrían sostenerse si las cosas se demoran”.

Los trabajadores advierten que los convenios con las cooperativas comenzaron a dilatarse tras la renuncia del hoy exministro de Infraestructura Edgardo Cenzon, en noviembre pasado. El Ministerio ahora lo conduce Roberto Gigante, licenciado en Administración de empresas.

“Ellos dicen que se demoró la renovación. La realidad es que la gente no está trabajando y que no hay forma de esperar. Los tiempos de los laburantes son urgentes. Ellos tienen una concepción del Estado-poder (en general, también nos pasa en la Municipalidad), y van manejando los tiempos como si estuvieran hablando con empresas. Acá los compañeros, si no trabajan, no comen”, sostuvo Jalil.

Tras movilizarse, los cooperativistas fueron recibidos por asesores de Gigante. Si bien calificaron la reunión como “positiva” al haber sido notificados de que el expediente del convenio está pronto a renovarse, insistieron en la importancia de que se resuelva de forma urgente. “Necesitamos que salga ya el expediente, porque si no va a quedar para el año que viene”, explicaron.