La mesa de trabajo, compuesta por la Asociación Obrera Textil (AOT), la Fundación ProTejer, FITA, el Sindicato de Empleados Textiles de la Industria y Afines de la República Argentina (SETIA), el Sindicato Obrero de la Industria del Vestido y Afines (SOIVA) y la Unión Cortadores de la Indumentaria (UCI), busca “analizar la situación de la actividad”, que nuclea a 400 mil trabajadores para elaborar conjuntamente estrategias ante la crisis que atraviesan.

Según informaron desde la AOT, retomando datos del INDEC, “durante el primer semestre de 2017 la industria textil no creció, al contrario, tuvo una caída de –13,3%”. Mientras que desde diciembre de 2015 a la fecha hay 11.820 trabajadores suspendidos, detallan desde del Centro de Economía Política Argentina (CEPA).

Hugo Benítez, referente de la AOT, explicó a Contexto que la delicada situación que atraviesan se debe principalmente a los productos que ingresan de forma indiscriminada. El Gobierno, al asumir, abrió las importaciones e “inundó al mercado de artículos importados en la industria textil. A esto se le sumó el agravante de enero y febrero de este año, donde entró mucha cantidad de prendas terminadas”, sostuvo.

“Las suspensiones y las despedidos que tuvimos fueron precisamente por la gran cantidad de materias primas que entraron, además de la falta de consumo”, detalló Benítez.

Con panorama de suspensiones y despidos diarios, muchos empresarios nacionales optaron por ingresar al Programa de Recuperación Productiva (REPRO). El sector textil no quedó por fuera de esta lógica. Según AOT, 63 empresas, que nuclean a 13 mil obreros, ingresaron a este plan que estipula una suma mensual durante seis meses por parte del Ministerio de Trabajo hacia los empleados.

Sin embargo, ante la no reactivación del consumo y el término de los REPRO, advierten posibles nuevos despidos. “Con este panorama nos preguntamos cuál será la situación en el mes de octubre, cuando finalice el desarrollo de los REPRO”, afirman desde la AOT.

“Si no se reactiva el consumo, que es lo que esperamos, lamentablemente vamos a tener problemas”, explicó Benítez, y agregó que “en dos o tres meses, cuando las empresas dejen de cobrar el REPRO, ahí se va a complicar la situación”.

Otra fábrica cerrada

Esta semana la textil Nueva Gente S.A. de Morón bajó sus persianas, dejando en la calle a catorce trabajadores con hasta cuarenta años de antigüedad, quienes ahora acampan en la puerta de la fábrica a la espera de respuestas.

La firma, al bajar las ventas y la producción, venía con irregularidades en los pagos de los salarios, que se cobraban en cuotas, sin embargo, nunca fueron advertidos del cierre.

Cabe destacar que el Concejo Deliberante había declarado la Emergencia Productiva y Comercial, que estipulaba una serie de apoyos a las pymes de la región. Sin embargo, el intendente macrista Ramiro Tagliferro vetó la ordenanza.