Acompañado por una numerosa comitiva que se reunió desde las 11 hs en la puerta de Gobernación, en la que había autoridades escolares, docentes, estudiantes secundarios e integrantes de cooperadoras, el jefe comunal de Avellaneda, Jorge Ferraresi, optó por el último recurso posible para hacer oír el reclamo: trasladarse personalmente a la capital bonaerense.

Allí, en las puertas de la Gobernación, advirtió que “durante los últimos meses las escuelas del distrito presentaron sus demandas por las vías jerárquicas correspondientes” sin que haya habido novedades por parte de los funcionarios de Vidal. En tanto agregó que su gestión también había hecho los pedidos por infraestructura, arreglos y ampliaciones, ignorados por la gestión provincial de Cambiemos.

“En este año y ocho meses que lleva su gestión, con la gobernadora no hemos tenido éxito para que nos pueda recibir. Y como ya hemos gastado todos los pasos administrativos que tiene la Dirección General de Escuelas, la comunidad educativa entendió que los tiempos están agotados y por lo tanto, como la instancia de decisión es política y de la gobernadora, le venimos a dejar una presentación de más de 34 escuelas con 17 mil firmas reclamando que se resuelva su infraestructura”, sostuvo el intendente en diálogo con Contexto.

Ferraresi no se entrevistó con la gobernadora (no había reunión estipulada), ni con otro funcionario, pero dejó el petitorio en la mesa de entradas, escoltado por la candidata a diputada nacional Magdalena Sierra y por la secretaria de Educación de Avellaneda, María Laura De Vincenti. Ahora su gestión espera las respuestas concretas. “Esperemos que nos llamen para resolver la situación de nuestras escuelas cuanto antes”, informó tras salir de la Casa de Gobierno.

El municipio de Avellaneda hizo público que existen 34 establecimientos provinciales de nivel inicial, primario y secundario con pedidos de infraestructura sin respuesta. Ferraresi afirmó que durante el año pasado tuvieron encuentros con el extitular de Educación de la provincia, Alejandro Finocchiaro, donde le expusieron un plan de inversión para los arreglos en las escuelas. Como la Provincia no se movió, la Comuna se hizo cargo de setenta escuelas provinciales “invirtiendo 80 millones de pesos”.

En este sentido, la titular de la Secretaría de Educación de Avellaneda, María Laura De Vincenti, señaló a Contexto que “vamos a seguir invirtiendo en las escuelas provinciales, pero queremos saber cuál es la respuesta de la gobernadora, porque es su responsabilidad”. También afirmó que, desde que asumió Mauricio Macri, paulatinamente “se detuvo” el programa SITRARED, que trasladaba fondos destinados a educación desde nación a los municipios.

Ferraresi apuntó a la postura del Gobierno provincial, considerando las diferencias políticas con Cambiemos y visto que en el tiempo que lleva Vidal en la provincia nunca se dirigió a Avellaneda: “El Gobierno tiene que invertir, llamar a licitación, hacer un plan de obra. Es muy difícil que una Gobernación pueda resolver los problemas si no habla con el intendente del lugar; así no sabe ni de qué se tratan los problemas”. Ferraresi también subrayó que su Comuna es la que menos fondos recibe por habitante. “Somos el municipio que menos plata recibe por habitante, 17 pesos, cuando el que sigue alcanza los 240 pesos”.

Además del tema de la infraestructura, otra demanda fue por mayor presupuesto para los comedores escolares. “Los cupos son de 16 pesos por alumno, cuando en C.A.B.A. su mismo espacio político paga 41 pesos por alumno. Con 41 pesos se debe comer muy distinto que lo que se come con 16”, lanzó.

Entre los bonaerenses de Avellaneda presentes en las puertas de la Gobernación había directoras de escuelas que, en grupo, vestidas con guardapolvos y acompañadas por los docentes de sus instituciones, esperaban a que Ferraresi entregara el petitorio que llevaba sus firmas.

“Las necesidades de infraestructura son de todo tipo, ni siquiera hay mantenimiento edilicio y limpieza. Nuestros chicos vienen con una necesidad importante por su discapacidad y contexto socioeconómico y la escuela les tiene que brindar otras oportunidades, pero lamentablemente no se las podemos brindar”, dijo a Contexto María Angélica Galván, directora de la Escuela Nº 503 de Educación Especial de la localidad de Wilde.

En la Escuela Nº 2 de la localidad avellanedense de Piñeyro hace falta un comedor para los 160 chicos que allí asisten a doble escolaridad. “Los estudiantes están haciendo las veces de comedor en un lugar donde también hacen educación física los días de lluvia. Tampoco tenemos cocina, sólo una de dimensiones muy pequeñas para cocinarle a 160 chicos”, dijo a Contexto María Taborda, presidenta de la cooperadora.

Por otro lado, la clausura por parte del Gobierno nacional del programa Conectar Igualdad, que entregaba netbooks a los estudiantes y capacitaba en la cultura digital a los docentes, dejó a muchos estudiantes sin su computadora, imprescindible para desarrollar sus conocimientos. Por este motivo, centros de estudiantes de escuelas de Avellaneda también se trasladaron a La Plata. “Ni bien asumió este Gobierno, dejamos de recibirlas”, dijo a este medio Melani Gómez, estudiante de la Escuela Nº 9 de Avellaneda. “Tengo muchos compañeros que tuvieron que ir a trabajar para ayudar a las familias por cómo está todo, antes que terminar el colegio. Estamos viviendo una realidad distinta a la que vivíamos antes, porque disminuyó el cupo alimenticio, mientras cada vez hay más hambre en las escuelas. Además, las escuelas se están cayendo a pedazos y la Provincia no se hace cargo”, concluyó la estudiante.