Los integrantes del Centro cultural, social y político Olga Vázquez de La Plata continúan con su reclamo por la expropiación del edificio donde realizan sus actividades las cooperativas, movimientos sociales, estudiantes y artistas que allí confluyen desde 2003, cuando el espacio comenzó a funcionar.

En diciembre vence la segunda prórroga de cinco años que los militantes del lugar consiguieron en 2012. Exigen que el Gobierno provincial cumpla con la Ley 13.764 aprobada en 2007, que dispone la expropiación del edificio. Para esto, el Gobierno debe pagar la deuda que contrajeron los dueños anteriores, pertenecientes a una escuela privada que funcionaba allí antes. En caso de no hacerlo, el predio podría rematarse y así el Centro estaría en una situación de ilegalidad que podría conllevar a pedidos de desalojo.

“Pedimos la expropiación definitiva, o en todo caso una nueva prórroga de tres años, sabiendo que en este contexto político es más complicado llegar a una expropiación”, dijo a Contexto Lucas Abot, miembro del Olga Vázquez.

Abot señaló que actualmente en la Cámara de Diputados de la provincia se encuentra un proyecto para prorrogar la tenencia del edificio, aunque su tratamiento se encuentra estancado. A solo tres meses de vencer la actual, desde el Olga Vázquez iniciaron una campaña de difusión de su problemática para sumar adherentes a su lucha.

“Si no se aprueba la prórroga, estamos en una situación complicadísima, como está pasando con otros espacios autogestionados”, afirmó Abot. En agosto del año pasado, la gestión de Julio Garro había clausurado el Centro, al igual que hizo con otros espacios culturales autogestionados. En frecuentes protestas durante 2016 y 2017, centros culturales de distintos puntos de la ciudad han confluido en las puertas del Municipio para que Garro ponga en práctica la Ordenanza 11.301, que habilita y regula los centros culturales. De aplicarse, se evitarían las clausuras.

A la preocupación entre los integrantes del Olga Vázquez por la aprobación de la prórroga o la expropiación, se le añade la incertidumbre frente a la postura que ha adquirido la gobernadora María Eugenia Vidal ante la recuperación de espacios autogestionados. En reiteradas ocasiones, la mandataria vetó leyes de expropiación, sobre todo de fábricas recuperadas por sus trabajadores.

La deuda contraída antes de 2003 resulta imposible de pagar para los militantes, que mantienen el lugar con ingresos de las actividades culturales que se hacen los fines de semana y los que aportan los espacios que conforman el Centro. Por esto necesitan que el Gobierno provincial se incline por el pago de la deuda, que “es mucho menor al valor de la propiedad”, dijo Abot.

Diariamente, por el Centro Olga Vázquez circulan doscientas personas, entre las cuales hay militantes, cooperativistas, estudiantes y artistas. Y los fines de semana participan al menos quinientas.

Fue recuperado por sus militantes en 2003, cuando la escuela que se fundió dejó el lugar abandonado. Allí funciona la Biblioteca Popular Oesterheld, la FM Radionauta 106.3, se organizan talleres abiertos a la comunidad, trabajos cooperativos, actividades artísticas, y es utilizado por organizaciones populares como lugar de encuentro para reuniones.