Miguel Casco, exempleado municipal de la zona platense de Arturo Seguí y militante peronista, denuncia haber sido víctima de una causa armada donde se lo acusa de “organizar una toma de terrenos”, cuya imputación ya le costó seis meses de detención preventiva. El juicio comienza la semana que viene y la Campaña Nacional Contra la Violencia Institucional exige que se esclarezca su situación.

“Esto es una causa armada y tengo testigos que la Justicia no quiso reconocer. Me acusan de haber organizado la toma y haber hecho disturbios, quemado gomas. Nada de eso es verdad, y me comí seis meses de prisión preventiva”, dijo a Contexto Miguel Casco, de carenta años, quien cayó detenido por orden del fiscal Marcelo Romero y desde noviembre de 2015 a abril de 2016 compartió celda en penales de máxima seguridad con presos condenados, donde además fue torturado por integrantes del Servicio Penitenciario.

“Yo soy vecino de la toma, vi que había personas que conozco y lo único que hice fue intentar mediar con la policía para que no hubiera represión. El freno de la toma fue pacífico. No hubo disturbios ni quema de gomas ni nada de eso. Apareció un hombre diciendo que era el supuesto dueño de los terrenos. Después me entero que me quieren detener acusado de ser el organizador, y bajo la figura de ‘instigar a la violencia pública colectiva’”, dijo Casco, quien señaló que no había habido denuncia y que Romero actuó de oficio.

“No presentaron ni un papel porque no existe. Hoy la toma sigue estando ahí, la gente se está haciendo sus casas”. Además, remarcó que detrás de la acusación persiste la persecución hacia su persona por ser “militante peronista durante la gestión de Pablo Bruera”.

En los seis meses que duró su detención, Casco pasó por la Alcaidía Pettinato, la Unidad 1 de Olmos y la 23 de Florencio Varela. “Me largaron a población, la pasé muy mal. Me querían mandar a Sierra Chica, una locura. Los jueces de cámara que firmaron la excarcelación me preguntaban cómo podía ser que estuviese detenido”, relató.

La próxima semana comenzará el juicio a Manuel Casco. El exempleado municipal y militante organiza desde hace año y medio una olla popular semanal en la zona de Arturo Seguí, donde ofrece su propia casa los martes y jueves para quienes asisten.

Por lo pronto, su defensa estará a cargo de la UFD 10, correspondiente al abogado Ricardo Fuente. Asimismo, junto al abogado Juan Manuel Morente presentarán un recurso de veeduría la próxima semana para tratar de filmar el juicio, tener un registro visual del avance y tener un control del debate.

Cabe destacar que el propio Morente había sido denunciado por el fiscal Marcelo Romero en mayo del año pasado por supuestas “amenazas”, hecho que generó repudio general contra el fiscal y solidaridad con Morente.

“Morente actúa representando a víctimas de represión estatal. Concretamente en causas en las que se investigan hechos de gatillo fácil y torturas a jóvenes de la provincia de Buenos Aires. Esta opción resulta una clara molestia para funcionarios como Romero, que cotidianamente convalidan el accionar abusivo de la policía, criminalizan a los de abajo y garantizan la impunidad de los enemigos del pueblo”, había expresado en aquel momento un comunicado el Colectivo de Abogados Populares La Ciega.