La intransigencia salarial de Vidal vuelve a dejar a los bonaerenses sin justicia

Los judiciales realizan hoy su paro número 30 luego de cinco meses de conflicto. La medida de fuerza continuará este jueves con una movilización en la ciudad de La Plata. Casi el 10% de los trabajadores del sector se encuentra por debajo de la línea de pobreza.

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Los trabajadores judiciales de la provincia de Buenos Aires reclaman un aumento salarial cercano al 27%, como ya acordaron los docentes y los profesionales de la salud, pero la gobernadora María Eugenia Vidal no da el brazo a torcer.

En las diecinueve seccionales de la Asociación Judicial Bonaerense (AJB), las bases rechazaron por “insuficiente” la última oferta del Gobierno provincial, que estuvo en el orden del 23%, y resolvieron convocar a un nuevo paro de 48 horas a partir de hoy, con movilización en la ciudad de La Plata para este jueves.

Tras cinco meses de conflicto, la AJB suma treinta días de huelga por “salarios dignos” y “una solución específica” para los ingresantes, que no llegan a cubrir la Canasta Básica Total determinada por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC).

“El ingresante al Poder Judicial gana hoy 13.800 pesos, es decir, mil pesos por debajo de la línea de pobreza. Tenemos 2.000 trabajadores y trabajadoras en ese universo, de un total de 23.000. Aun consiguiendo el 27%, en cuatro o cinco meses, por la evolución de la inflacionaria, van a volver a estar por debajo de la línea de pobreza. Por eso, planteamos eliminar el último nivel del escalafón para que haya un piso salarial más alto”, explicó a Contexto Pablo Abramovich, secretario general de la AJB.

Entre las demandas del gremio, también figuran la ley de paritarias, la restitución del 3% de antigüedad y la incorporación de la licencia por violencia de género.

Luego de un largo conflicto con el Frente de Unidad Docente y los profesionales de CICOP, Vidal procuró cerrar las negociaciones salariales con esos sectores antes de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO). Con los judiciales, en cambio, se mantuvo intransigente, sin importarle mucho el impacto que pudiera tener el tema a nivel electoral.

“La estrategia del Gobierno fue tratar de atomizar la discusión salarial para evitar que los diferentes gremios articuláramos medidas de fuerza. Sin embargo, hemos logrado coordinar bastante con los docentes y los médicos durante el primer semestre, y gracias a eso pudimos perforar el techo del 18% de aumento que planteaba el macrismo muy firmemente”, analizó Abramovich.

El gremialista aseguró que no habrá acuerdo en el sector judicial hasta que se establezca un salario acorde al reclamo de los trabajadores, y descartó un eventual cierre de la paritaria por decreto: “No creo que haya escenario para una medida autoritaria y antidemocrática de ese tipo, sobre todo por el alto costo político”.

Para Abramovich, en medio de la nueva medida de fuerza, “la responsabilidad de resolver el conflicto” está en manos de Vidal.

“Lo tiene que hacer lo antes posible para no seguir dañando a millones de bonaerenses que tienen derecho al acceso a la justicia”, dijo, y advirtió que la falta de acuerdo salarial sólo “profundizará el fuerte colapso que padece hoy el Poder Judicial de la provincia por escasez de personal y de dependencias”.