En un comunicado publicado ayer por la tarde, los gremios ferroviarios se declararon en estado de “alerta y sesión permanente”. La reacción responde a la medida de Mauricio Macri que, mediante el Decreto 652/2017 publicado en el Boletín Oficial, concede al ministro de Transporte Guillermo Dietrich “la facultad de clausurar ramales ferroviarios en forma definitiva y proceder al levantamiento de las vías y demás instalaciones ferroviarias”. Antes de este cambio, era el Ejecutivo el que, vía decreto, autorizaba a cerrar ramales. De ahora en más quedará en manos de la cartera de Transporte.

La resolución adoptada por el Ejecutivo generó un sobresalto en los gremios, quienes decidieron reunirse en la tarde de ayer para consensuar una respuesta al Gobierno nacional en pos de exigir mayores explicaciones.

El secretario general de la Unión Ferroviaria, Sergio Sasia, confirmó a Contexto que hoy los máximos referentes de los gremios tendrán una reunión con Dietrich en la que esperan tener mayores detalles sobre qué implicancias podría alcanzar la medida, frente al temor por la reducción del sistema ferroviario.

“Estamos convencidos de que si queremos y creemos en el desarrollo del país, se debe indefectiblemente reactivar e invertir en el Sistema Ferroviario, por lo tanto, defenderemos no sólo los ramales activos de cada una de las líneas ferroviarias, tanto de pasajeros como de cargas, sino que trabajaremos incansablemente para que los ferrocarriles vuelvan a ser la columna vertebral del transporte en Argentina”, agregó el comunicado, que llevaba las firmas del secretario general de La Fraternidad, Omar Maturano, de Raúl Epelbaum, secretario de Finanzas de A.S.F.A., de Adrián Silva, secretario general de A.P.D.F.A., y del secretario general de la Unión Ferroviaria, Sergio Sasia.

“Estamos convencidos de que si queremos y creemos en el desarrollo del país, se debe indefectiblemente reactivar e invertir en el Sistema Ferroviario.”

La publicación de ayer provocó el miedo en los ferroviarios a volver a los cierres de ramales del anterior ciclo neoliberal, cuando el menemismo desvinculó los pueblos y sus economías de los centros urbanos, hundiéndolos en la pobreza, la desocupación y la incomunicación.

En otro artículo el decreto se indica que “los rieles durmientes, aparatos de vías y el resto de los bienes muebles que compongan la infraestructura ferroviaria que se encuentra ubicada en el sector que se resuelva remover, quedarán en poder de la Administración de Infraestructuras Ferroviarias Sociedad del Estado”.

En tanto, el macrismo no dio mayores detalles sobre la medida. En el decreto, argumenta que apunta a “agilizar los trámites que se desarrollan en el Ministerio del Transporte” para “el efectivo y eficaz cumplimiento de sus funciones”.

El antecedente reciente en cuanto a la reducción del sistema ferroviario fueron los cierres por parte de la gobernadora Vidal del tren a Laprida, en julio de 2016, un servicio muy utilizado para los jóvenes que estudian en La Plata o C.A.B.A. y para los comerciantes que vienen a estas ciudades a buscar insumos. Y la suspensión por la misma fecha por parte de Vidal del servicio de trenes de la empresa Ferrobaires que llegaba a ocho destinos bonaerenses, entre ellos Tandil, Pehuajó, 25 de Mayo y Bahía Blanca.