La parálisis productiva de la empresa nacional ya lleva varios meses de profundización y hoy se encuentra acéfala. Mientras tanto, los empleos peligran y la Gobernadora desoye los reclamos del sector gremial.

Ernesto Gaspari, hombre designado por Cambiemos para la conducción de la empresa, había lanzado promesas de reactivación que no se cumplieron. En cambio, el titular decidió renunciar y dejar el Astillero en un clima de incertidumbre, donde los únicos dispuestos a luchar por el rumbo de la empresa son sus propios trabajadores, hoy en plena disputa por la reactivación de la producción estancada.

“Son reclamos que datan de mucho tiempo. Obviamente es urgente que se busque una solución. No hemos tenido respuesta de la gobernadora Vidal. Estamos pidiendo que se destraben créditos para que se financien áreas de producción y esto no se está haciendo. Después responsabilizan a los trabajadores”, dijo a Contexto Francisco Banegas, delegado gremial de ATE Ensenada en el Astillero Río Santiago.

Banegas explicó que el gremio debió contestarle a María Eugenia Vidal a través de un comunicado a raíz de dichos donde la gobernadora afirmó que el ARS es la “única empresa estatal no productiva”.

“El Gobierno compra lanchas a Israel por 49 millones de dólares en vez de invertir en lo nacional. Tenemos motivos para exigirle a la Provincia que invierta. Nosotros queremos mejorar el presupuesto y la productividad, pero con trabajo, no despidiendo gente. Necesitamos generar recursos genuinos”, agregó Banegas.

“No hemos tenido respuesta de la gobernadora Vidal. Estamos pidiendo que se destraben créditos para que se financien áreas de producción y esto no se está haciendo.”

En el último año, el reclamo llevó varias veces a los trabajadores del ARS a movilizarse en las calles de La Plata para hacer visible la situación. No han tenido respuesta de ningún tipo por parte de ninguna autoridad. “Tenemos un plan de lucha aun vigente y que vamos a seguir desarrollando. Tenemos planeado un próximo encuentro regional en Plaza Belgrano de Ensenada, en defensa de la empresa”, adelantó.

En ese marco, el secretario general de ATE Ensenada aclaró que se requiere “la continuidad productiva del Astillero en tres ejes que son inversión en tecnología y seguridad, que se destraben las cartas de crédito del Banco de la Provincia de Buenos Aires para terminar las construcciones de los remolcadores y bulk carriers, y construir para la defensa, generando trabajo a largo plazo y expectativas de crecimiento en la industria naval argentina”.

Banegas agregó que “actualmente casi 7 mil millones de dólares es lo que eroga el país por el transporte de sus riquezas naturales por el mar”, y “por otra parte también podemos aportar construcciones metalmecánicas a la provincia y al Estado nacional a través de puentes o molinos eólicos”.

Por último, Banegas aclaró que “Astillero no tiene actualmente un presidente al frente y la falta de una firma autorizada obstaculiza la compra de insumos y materiales, atrasando los trabajos y perjudicando los plazos establecidos de las obras”, al tiempo que advirtió que “lo que pasa en el Astillero no es responsabilidad de los trabajadores”.

El Astillero Río Santiago, uno de los ejes neurálgicos de la producción industrial de la región, sostiene 3.450 puestos de trabajo. Su última movilización tuvo lugar a mediados de julio de este año.

En pleno escenario electoral y una conducción acéfala, el clima de incertidumbre crece para los trabajadores que aun esperan que el Gobierno provincial se pronuncie sobre la parálisis productiva que atraviesa. Mientras tanto, Vidal hace caso omiso tanto de la situación de la industria como de la importación de flotas impulsadas por el Gobierno.