Según informó el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, el 2017 para México se ha transformado en el año más violento de las últimas dos décadas. El informe oficial indica que el promedio de homicidios en lo que va del año es de 42 asesinatos por día y que el sólo en el mes de junio se cometieron 2.234 crímenes. Organizaciones sociales y de derechos humanos aseguran que las cifras reales son aun más altas.

Los estados que registraron más asesinatos son el de Guerrero, con 1.161 crímenes, y el Estado de México, con 1.026 homicidios. La desaparición de personas y el hallazgo de fosas comunes como la encontrada en Veracruz, donde había más de 250 cráneos humanos, también se han vuelto temas cotidianos.

En diálogo con Contexto, el filósofo mexicano Fernando Buen Abad aseguró que “en México la cultura de lo macabro se volvió paisaje cotidiano. El desgarramiento social, pérdida de esperanza, de orientación, de claridad política, abruman a un país que sufre un baño de sangre”.

“en México la cultura de lo macabro se volvió paisaje cotidiano. El desgarramiento social, pérdida de esperanza, de orientación, de claridad política, abruman a un país que sufre un baño de sangre.”

Buen Abad señaló que “algunos le han llamado a esto ‘el baño de sangre suave’, porque no es un guerra en el sentido convencional. Se presenta como una guerra civilizada en la que, hipotéticamente, ‘un Gobierno lucha contra la fuerzas del crimen organizado’. Ese es simplemente el disfraz público, pero en el fondo todos saben que es el festín de la DEA, el triste espectáculo de la intromisión del Gobierno norteamericano y la subordinación del Gobierno mexicano”.

“El resultado de todo esto es un gran negocio. La gran industria del crimen organizado adueñándose de las estructuras políticas, de las estructuras culturales, adueñándose del imaginario colectivo para convencernos de que tenemos que resignarnos a esta cultura de lo macabro”, detalló.

El filósofo mexicano remarcó que “el tráfico de drogas, de armas, de personas y de órganos son los componentes de una gran industria del crimen organizado que genera sumas multimillonarias y que cuenta con la complacencia del Estado, con la infiltración de las fuerzas mafiosas en todos los estamentos de la política, la policía, los militares y la Justicia”.

“Recientemente se supo que dos amigos íntimos del presidente Peña Nieto, el cantante Julión Álvarez y el jugador de fútbol Rafa Márquez, han sido denunciados por haberse prestado al lavado de dinero”, señaló.

Por último, Buen Abad  afirmó que “el punto en que se hace más evidente el avance de la cultura de lo macabro es el campo de la farándula. La propagación de la estética narco, de los principios y valores narcos, el concepto de prestigio, fama y riqueza impuestos por el mundo del narcotráfico son hoy los valores que campean en los medios de comunicación”.