Tal como sucedió con cientos de instituciones sociales en todo el país en el último año y medio, la suba en las tasas de servicios de luz y gas impulsadas por Cambiemos puso al borde del colapso al Hogar del Padre Cajade de La Plata. Ubicado en el barrio de Villa Garibaldi, hoy debe enfrentar una tarifa de casi 35 mil pesos de gas envasado. Sumado a ello, durante este año, el Municipio modificó los convenios de pago con el hogar y no volvió a dar respuestas. A última hora, la Defensoría del Pueblo intervino como mediador ayer.

“Nosotros, los servicios los tenemos conveniados con la Municipalidad desde hace veinte años. Ellos se hacían cargo de pagar el total de la luz, del gas y la mitad del servicio telefónico. Siempre se respetó esa dinámica hasta este año”, dijo a Contexto Daniel Cajade, miembro de la organización y sobrino del emblemático Carlos Cajade.

En ese sentido, agregó: “La Municipalidad cambió esa modalidad sin avisarnos a ninguna de las instituciones que afecta. Ahora pretenden que nosotros paguemos y ellos después reembolsar el monto. Esa modificación se hizo sin notificar a nadie, no pagaron nada y, lógicamente, nos cortaron todos los servicios”.

Según informaron, la última recarga de gas envasado les costó de 34.500, lo que representa el 40% de los ingresos que reciben de becas del Gobierno provincial para trabajar con los niños y niñas, y sumando el resto de los servicios, la suma se eleva a más del 50%. Estas becas, además, no recibieron aumento en casi dos años.

Tomás Bover, integrante del Hogar, había señalado que “el valor del gas envasado aumenta de mes a mes de manera sostenida”, y agregó que “terminamos dejando en manos de las empresas proveedoras de servicios la mitad de la plata que está pensada para el trabajo de promoción de derechos, para acompañar los proyectos de vida de los pibes y el crecimiento en el barrio”.

En esta línea, Cajade agregó: “Cuando supimos de la modificación en el régimen de impuestos, me dirigí a la Municipalidad a decirles ‘bueno, espero que esto sea solo un error administrativo’. No lo era, era una decisión política. No nos quedó otra que pagar los servicios y esperar los reembolsos. Ante esa situación, pedimos tener reuniones con autoridades del distrito. No nos dieron bola, nos trataron muy mal”.

A última hora de ayer, la mediación de la Defensoría del Pueblo logró brindar respaldo y una instancia de diálogo para el Hogar del Padre Cajade, donde los representantes de la gestión municipal desconocieron el régimen original.

“Fue como si el problema hubiera empezado ayer. Tuvimos que empezar desde cero a conversar los pormenores del problema. Estamos bastante preocupados”, concluyó Daniel Cajade.

El hogar platense Ángel Azul atraviesa una situación similar. Por un lado, el Gobierno provincial, a través del Ministerio de Desarrollo encabezado por Santiago López Medrano, no paga las becas bimestrales por cada chico desde diciembre. Por el otro, el Estado municipal, a cargo de Julio Garro, no cumple el convenio por el pago de los servicios.

Esta institución funciona hace dieciocho años como un centro vivencial. Son veintidós menores tutelados por la Justicia los que viven en el edificio de 117 entre 36 y 37, barrio en el que tienen además sus escuelas y jardines. Las autoridades del Ángel Azul advierten que, de continuar esta situación, podrían llegar a cerrar sus puertas.